Sucesos importantes que han afectado nuestra profesión en Puerto Rico durante los últimos 20 años...
Es interesante estudiar la historia de nuestra profesión y contemplar como ha evolucionado. En Puerto Rico no ha mejorado mucho que digamos pero siempre hay uno que otro evento que afecta la profesión de vez en cuando. Durante muchos años hemos aprendido la historia del embalsamamiento a nivel internacional, desde los egipcios hasta nuestra era pero a nadie se le ha ocurrido hacer una sinopsis de lo ocurrido en nuestro país.
Los sucesos a continuación son los que personalmente considero como los más influyentes y verán como de una forma u otra hay ciertas personas, que aunque ustedes no lo quieran, ahora forman parte de la historia del embalsamamiento puertorriqueño:
Fundación de la Federación de Embalsamadores de Puerto Rico: éste suceso fué uno de los más importantes ya que por primera vez lograba que los embalsamadores puertorriqueños se unieran todos para una sola causa...y lo lograron aunque no como hubiésemos querido. Allá para el 1982 un grupo de embalsamadores bajo la batuta de Billy Santiago decidieron unirse para poner en claro los embalsamamientos de SIDA y el resto es historia. Bajo el mísmo movimiento se aumentaron los trabajos de $50.00 a $75.00 aunque los embalsamadores tenían que “poner” los líquidos. Lamentablemente esto último nos atrasó un poco en la calidad de los embalsamamientos porque ya todos sabemos que sin querer se impulsó el uso del dronsito para economizar dinero, pero al menos logramos mejorar nuestra profesión un poco... Quieránlo o no, Billy Santiago forma parte importante de la historia del embalsamamiento en nuestro país...
La llegada de Dodge a Puerto Rico: en el 1989 Carlitos Guzmán y Arnold J. Dodge decidieron conquistar la ísla de una vez y por todas y en menos de un año lo lograron. Antes de Dodge solamente existía Royal Bond bajo los Molina y Ledo y apenas se embalsamaba con un arterial, un cavity (Manhattan) y Hardening Compound. No había nada más. Tanto Egyptian como Frigid lo habían intentado anteriormente pero no duraron ni siquiera un año. La llegada de Dodge a PR revolucionó el embalsamamiento sin querer, queriendo, y obligó a los embalsamadores a desarrollar nuevas técnicas y tratamientos porque ahora tenían con qué hacerlo. Lo interesante del caso es que a Guzmán le tomó su cruzada 5 años porque a la mísma vez que vendía tenía que enseñar a utilizar los productos y ésta fué la verdadera importancia del suceso. Los nuevos embalsamadores (desde el 90’ hacia acá) comenzaron a practicar con todo lo necesario y es por eso que algunos muchachos le llaman a Carlitos Guzmán jocósamente “el padre del embalsamamiento moderno en Puerto Rico”... Como pica ...
El establecimiento de la educación contínua: recuerdo el primer programa de educación contínua para embalsamadores en la escuela de medicina bajo la batuta de otra de las figuras legendarias de nuestra profesión: Petrona “Cuca” Benítez. Por primera vez en muchos años se reunió a toda la clase para ofrecerles el primer programa de ésta índole a compañeros que no se habían visto desde su graduación de la escuela mortuoria, casi todos de la Miguel Such. Fué tremenda experiencia y el programa fué todo un éxito.De hecho, allí fué mi debut como conferenciante a los 21 años de edad. Desde ahí en adelante Cuca ha tomado la batuta en la mayoría de los programas de educación contínua, y aunque a veces nos quejamos de que siempre es lo mísmo, Cuca ha sido el “angel guardián” de los embalsamadores durante más de 20 años y es parte esencial de nuestra historia...
La invasión “gringa” a nuestro mercado: la llegada de Stewart y Loewen a Puerto Rico dejó marcas en nuestro mercado que jamás podrán ser borradas de nuestra historia. Ya sea para bien o para mal, los gringos impusieron su programa de adquisiciones “descontroladas” allá para los 90’s y hubo muchos funerarios con establecimientos a punto de irse a pique que de la noche a la mañana se convirtieron en millonarios. Empleados que antes apenas contestaban el teléfono y que trabajaban 60 horas a la semana por $150.00 ahora se convertían en directores regionales con sueldos de $30,000 al año con poderes absolutos aunque no supieran 3 pepinos de lo que estaban haciendo. Lamentablemente el sueño color de rosa se desvaneció y ahora están locos por salir de aquí, no osbtante, estos tipos también forman parte de nuestra historia, gústele o no a quien sea...
El “cuco” de OSHA: aunque en Puerto Rico OSHA no ha hecho su labor en las funerarias como se debe y mucho menos correctamente por falta de fondos y personal, al menos el miedo de los funerarios a las onerosas multas de esta institución federal los obligó a mejorar considerablemente los cuartos de embalsamar que anteriormente eran unas meras “letrinas”. Actualmente se siguen violando las leyes de OSHA a tutiplén y una de ellas es el uso desmedido del “dronsito” pero como a nadie le importa, pues, a ellos parece que mucho menos... Como pica...
La desaparición de los “cursos” del gobierno: con el último curso ofrecido por Benitez en la vocacional de Ponce con fondos federales para los 90's, marcó el final de una era en la historia del embalsamamiento puertorriqueño. Por más de 10 años la Miguel Such fué el alma matter de los primeros embalsamadores licenciados de Puerto Rico. El profesor y decano de los profesores mortuorios en la ísla, Ramón Vázquez, mantuvo su docencia desde el 1968 hasta el 1978 y de ahí salió casi toda la primera generación de embalsamadores que aún sigue activa. A eso le siguió el curso de Mayaguez que se mantuvo al unísono con el de Río Piedras por 2 años, el de Caguas por 2 años, el de Ponce por 2 años y por último el de la Miguel Such ahora bajo la batuta de Urbano Ayala. De esas escuelas vocacionales se graduaron los mejores embalsamadores de nuestra historia y salieron los futuros profesores y miembros de la Junta: Billy Santiago, Urbano Ayala, Miguel Santana, Mariano Rivera, José A. Muñiz, José A. Penchi, Cuca Benítez, Carlitos Guzmán, Roberto Benítez, Juan M. Bonilla, Erwin Pérez Sánchez, Angel Vázquez, Andrés Quiñonez, etc... Al culminar el programa dió paso al suceso que sigue abajo...
Los cursitos privados de Ciencias Mortuorias: allá para principios de los 90’ nace en Antilles School el primer curso privado de embalsamamiento en PR. Nuevamente yo fuí consultado para desarrollar el primer currículo existente y fuí referido por nada menos y nada más que nuestro amigo y ex-profesor Wenceslao Burgos. Inclusive, Ramón Vázquez, Miguel Santana, Juan Bonilla, Yocasta Brugal y éste servidor fuimos los verdaderos pioneros en esa institución al ser los primeros profesores contratados para ofrecer el curso que luego fuera heredado por el que más tiempo lleva como profesor de embalsamamiento en PR, Billy Santiago. Esta institución tuvo los mejores recursos jamás reunidos bajo un solo techo pero lamentablemente con el correr del tiempo los estándares han desmejorado considerablemente. Ahora cualquiera es profesor, no enseñan correctamente y aparte de un pequeño puñado de maestros encabezados por Billy que hacen de tripas corazones, mucho de los otros sencillamente no dan la talla. Ahora mísmo hay más estudiantes que muertos, la aprobación de la reválida es casi nula y el control de calidad en esas escuelas es deprimente. No obstante los cursos se siguen dando sin cesar y ahora con otras 3 nuevas escuelas y más de 100 aspirantes graduados anualmente nuestra profesión ha sido afectada grandemente por esas instituciones e influyen en nuestra historia...
La proliferación de los “trade embalmings”: cuando yo comencé en ésta profesión no existía casi nínguno y los que una vez dominaron el mercado ya íban de picada. Todo el mundo recuerda que nuestro colega Sepúlveda dominaba ampliamente la ísla para los 70’s, el trade embalming que Orlando “Arqui” mantuvo en Río Piedras, e inclusive (nuevamente) Billy Santiago y su padre manejaron otro cerca de Hato rey. No obstante el más influyente fué el de Marcos Arocho en el área metro y el de Mariano Maldonado en el oeste, el cual heredara Erwin y sus secuaces luego. Esta gente estableció salas de embalsamar manejando más de 100 casos mensuales con servicio de traslado y todas las chulerías. Muchos de los embalsamadores “nuevos” salieron de allí y no existe duda alguna que forman parte también de nuestra historia... estos servicios también trajeron consigo la proliferación del “dronsito” a manera de economizar en los materiales, lamentablemente...
Los primeros libros publicados en español: el problema existente de nuestros cursos mortuorios es la falta de textos en español. Lamentablemente la mayoría de los profesores actuales no dominan el idioma inglés y dependen exclusívamente de las traducciones no autorizadas al español, de las cuales algunas están aceptables y otras sencillamente no sirven. Actualmente se están publicando 2 libros en español que p[ara honra y gloria de nuestro país, ambos autores son puertorriqueños: Carlitos Guzmán y Chelo López. El mío no fue escrito como texto de escuela pero es un recurso incalculable para los estudiantes y embalsamadores en general; muy en especial para los maestros que enseñan erróneamente hablando de una sola marca de líquidos porque no conocen nada más y después se preguntan el porqué los estudiantes se cuelgan en la reválida. Si les enseñaran correctamente las cosas cambiarían drásticamente... El otro libro escrito por Chelo es el mejor texto para escuelas morturias de habla hispana. Espero que lo adopten en Puerto Rico. Mi segundo libro titulado "Formaldehido" es el primero en nuestro idioma de esa clase y esta proximo a publicarse aunque ya en estas paginas se publico electronicamente... Como pica ...
El aumento descabellado de la cremación: el que se crea que vamos a seguir embalsamando por los siglos de los siglos está totalmente equivocado y creo firmemente que antes de los próximos 20 años el embalsamamiento vá a ser tan raro como lo fué la cremación en PR para principios de los 70’s. Ajústese al cuento que el guiso se acabó...
Caribbean Funeral Distributors y su revista El Panteón: nuevamente nos pusimos las botas y trajimos a PR las mejores marcas de productos para embalsamar que jamás se habían visto. Imagínense cuanto hemos evolucionado que en el 1982 solamente se utilizaba un arterial y un cavity de una sola marca y ahora se ven 4 ó 5 marcas distintas en los cuartos de embalsamar y lo que nunca nadie se imaginó ocurre todos los días: se utilizan hasta 3 marcas distintas en el embalsamamiento de un mísmo cadáver! Como si fuera poco la primera y única revista profesional para embalsamadores y directores funerarios en Puerto Rico ahora es toda una institución por sí sola: El Panteón. Al principio nadie la tomó en serio y se burlaban de la mísma... Ahora pelean si no la reciben y muchos se “matan” por aparecer retratados en ella o porque sencillamente mencionen su nombre en alguno de sus párrafos. Así es la vida y aunque los primeros que la critican son los que la leen, somos parte de la historia mortuoria de éste país... Como duele...
A mi mejor entender estos han sido los sucesos de mayor envergadura en nuestra historia mortuoria durante los últimos 20 años. A pesar de los muchos que envidian la labor de los demás pueden apreciar porqué el nombre de algunos compañeros aparecen una y otra vez en los sucesos históricos simple y sencillamente porque se han preocupado por hacer algo que realmente valga la pena por nuestra profesión. Una vez consideré que el hecho de ofrecer, aunque fuese un solo cursito, te daba derecho a aparecer como parte de nuestra historia mortuoria pero lamentablemente la proliferación de profesores dañó la trayectoria de aquellos otros que fueron excelentes y por lo tanto no hay cabida para los demás. Algunos de los nuevos son muy buenos y tienen la mejor de las intenciones pero no todo el mundo está capacitado para ofrecer clases, y ésto es muy delicado. Un mal profesor contamina a 20 estudiantes o más por el resto de sus vidas y lo que mal se aprende, mal se practica. Para colmo, uno de esos 20 puede convertirse en profesor y seguir la cadena de la mediocridad... mucho más ahora en donde un estudiante se gradúa en mayo y en agosto lo convierten en profesor porque posee estudios universitarios en otra disciplina y así por el estilo! A los que trabajamos con el gobierno se nos exigía 5 años mínimo de experiencia y la licencia era obligatoria. Ahora no. No obstante encontramos muchachos nuevos con ganas de meter mano pero el sistema no les ayuda, por ejemplo: Yo salí de Penchi en Mayaguez, de mí salieron Andrés Quiñonez y Juan Bonilla, de Bonilla salió Luis Martínez y así por lo sucesivo. De Vázquez en la Miguel Such salieron Urbano Ayala, José A. Muñiz, Billy Santiago, Miguel Santana, Cuca Benítez, José A Penchi, Mariano Rivera en fín; casi todos y de estos la lista es muy larga para mencionar...
Solamente esperamos que los nuevos embalsamadores tomen la batuta en la mano y que al reemplazar a los actuales incumbentes, lo hagan mejor que lo que hicimos nosotros.