Capítulo 11
Química Mortuoria 101
Química: “Ciencia que estudia la materia y los cambios que ocurren en ésta”
Reacción Química : “Es cuando dos materias diferentes se combinan y producen un cambio químico”
El cuerpo humano es una combinación compleja de distintos elementos y compuestos . El embalsamamiento envuelve numerosas reacciones químicas y el uso de diversos productos para desinfectar y preservar. A manera de obtener resultados satisfactorios, el embalsamador debe conocer a cabalidad esas reacciones y los químicos para embalsamar que utiliza en su trabajo diariamente. Esta es la importancia que representa la química para el embalsamador. Aquél que no entienda la manera en que los líquidos para embalsamar reaccionan con los tejidos del cuerpo y de como éstas reacciones químicas afectan la calidad del embalsamamiento, simplemente está adivinando y “dando palos a ciegas”. Afortunadamente las licencias por experiencia dejaron de ser otorgadas hace mucho tiempo y se supone que los nuevos embalsamadores tengan al menos ciertos conocimientos científicos con respecto a la preservación de cadáveres. Años atrás abundaban embalsamadores con licencia, que al no haber tenido la oportunidad de ir a una escuela de Ciencias Mortuorias, entendían hasta cierto punto el lado práctico de la profesión pero ni siquiera sabían el nombre de las arterias que utilizaban para inyectar. Recuerdo una vez en el pueblo de Ponce durante un seminario, estaba hablando con uno de aquellos viejos embalsamadores que obtuvieron su licencia por experiencia ,el cual me decía que inyectaba por la “chiquita” y drenaba por la “grande”. No tengo la menor duda de que el compañero podía preservar cualquier caso sin que le diera problemas pero de lo que sí estoy seguro es que nunca entendió el porqué de lo que hacía. De aquí es que sale el término “empuja líquidos”, de aquellos que nunca pudieron aplicar la teoría a la práctica y toda la vida estuvieron “empujando líquido” sin ni siquiera poder explicar la razón por la cual la formalina fija los tejidos.
En éste artículo pretendemos darle énfasis a la química básica que todo buen embalsamdor debe conocer. Notaremos que en ciertos aspectos profundizaremos un poco más que en otros llegando a cierta terminología un poco más avanzada de la que tradicionalmente hemos aprendido en los “cursitos” para embalsamadores. Utilizamos el término “cursitos”, no de manera despectiva sino más bien para hacer hincapié en la problemática que representa la falta de tiempo en un curso vocacional que apenas tiene un año de duración. Con la falta de tiempo de enseñanza adecuada y la carencia de profesores capacitados académicamente, unido a la dejadez de la profesión en general, no es sorpresa alguna encontrarse con nuevos aspirantes y embalsamadores recién graduados carecientes de los conocimientos básicos necesarios para ejercer la profesión.
Este tema se ha estado tratando durante muchos años y debido a eso es que muchos estados de la nación americana exigen no menos de un grado asociado para los embalsamadores, incluyendo a Minnessotta y Cincinatti los cuales requieren un bachillerato para poder ejercer como embalsamador en los correspondientes estados. Definitivamente creemos que el estándar local se debe aumentar para mejorar la profesión mediante una educación y entrenamiento más adecuado, completo y exigente. El currículo vigente no compite con la nación americana y si no mejoramos a tiempo muy pronto naciones tales como España e Inglaterra se convertirán en la nuevas potencias del embalsamamiento dejándonos atrás como en casi todas las demás profesiones.
En el caso de la química para embalsamadores, debemos enfátizar un poco más en ciertos aspectos que ayudarán al embalsamador el resto de sus días mientras siga practicando ésta profesión.
Cambios Post Mortem en General:
Ya se ha mencionado en un sin-número de veces que bajo condiciones naturales el cuerpo comienza a descomponerse inmediátamente después de la muerte, a menos que ciertos factores, tales como el frío o la deshidratación extrema, intervengan en el medio ambiente. La primera fase de éste fenómeno ocurre a nivel celular y no es evidente antes nuestros ojos durante las primeras horas. Luego se vuelven un poco más obvios: la córnea se nubla, el cuerpo comienza a enfriarse y el rigor mortis toma posesión de los músculos. La descoloración familiar causada por la hemólisis se nota y ciertos gases comienzan a ser generados en los tejidos. Cierto tiempo después muchos de los tejidos comienzan a ablandarse y el característico olor de la putrefacción inunda el ambiente. El proceso destructivo sigue su curso resultando en un total licuado y desintegración de los tejidos dejando solamente aquellos que son más resistentes tales como: los huesos, el cabello, los dientes, cartílagos y uñas.
El conocido científico inglés, Sir. Francis Bacon atribuía estos procesos a “la liberación de espíritus inquietos buscando la salida desordenada y su liberación del cuerpo”. Ya sabemos que ésta observación no era del todo cierta.
La putrefacción se caracteriza por el rompimiento progresivo de los tejidos suaves y la alteración de las proteínas, carbohydratos y grasas. Esencialmente hablando se debe en parte a las acciones de muchas enzymas que estando presente de una forma u otra en los tejidos comienzan el proceso. Otras causas se deben a la acción de micro-organismos y a veces a la invasión de insectos.
Poco después de la muerte ocurre lo que se conoce como la “migración bacterial” de aquellos organismos habitantes en los intestinos moviéndose hacia los linfáticos, sangre y al resto de los tejidos en general. A la mísma vez los microorganismos aeróbicos consumen todo el oxígeno adyacente dando paso a las bacterias anaeróbicas que ahora, bajo condiciones óptimas, son más destructivas que las aeróbicas. El crecimiento de hongos es particularmente observado debido a la baja humedad relativa y al aumento de acidez en los tejidos que inhibe momentáneamente el desarrollo de bacterias pero no impide el crecimiento de hongos.
Cambios en las Grasas: Hidrólisis y Oxidación
La grasa neutral se hidroliza casi a minutos después de la muerte causada por las lipasas intrínsecas de los tejidos. Este proceso es sumamente lento y la acidez de ésta enzyma en particular disminuye rápidamente. Una hidrólisis más extensa es producida por enzymas bacterianas, partícularmente aquellas de la Clostridia, aunque otros organismos también contribuyen al mísmo.
Para que ocurra éste proceso el agua es completamente necesaria y se obtiene mediante difusión proveniente de los tejidos cercanos. Mientras exista suficiente agua y enzymas el rompimiento hidrolítico de la grasa continúa hasta que prácticamente no quede grasa neutral alguna. Si no ocurren cambios químicos adicionales, estos tejidos quedan en forma de tejido adiposo, parecido a jabón o cera derretida.
La grasa también es alterada por la oxidación causada por la acción de las bacterias, hongos y el oxígeno atmosférico. La luz visible y ultravioleta aceleran éste proceso. Estos cambios muchas veces son pasados por alto debido a que la hidrólisis es más notable bajo ciertas condiciones climáticas. Cuando las condiciones son favorables, los ácidos grasos se oxidan y forman una acumulación de aldehídos y ketonas. Las grasas cambian de color y causan lo que en la región abdominal aparece como la típica mancha verdácea que todo embalsamador conoce.
Cambios en las Proteínas:
El término “proteína” se deriva del griego proteious que significa “del primer órden”, lo cual describe con su propio significado la importancia de éstas. Estas moléculas, que forman apróximadamente el 50% de la materia orgánica en el cuerpo, componen las estructuras del cuerpo y también juegan un papel importante en prácticamente todas las inter-acciones químicas. Están compuestas de carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y una pequeña cantidad de azufre. Las proteínas son moléculas grandes que se componen de muchos átomos. Se forman cuando un gran número de sus sub-unidades se unen entre sí. Estas sub- unidades se conocen como amino ácidos. Por lo tanto podemos decir que las proteínas son polímeros de amino ácidos, en otras palabras, las proteínas son moléculas grandes formadas por el enlace de muchas sub-unidades pequeñas similares (amino ácidos).
Es importante para el embalsamador entender la estructura de las proteínas y de como estas forman enlaces con otros elementos químicos ya que es de esa manera que el formaldehído interactúa con los tejidos del cuerpo. Las moléculas de las proteínas son secuencias lineares de amino ácidos en donde, mediante enlaces péptidos, el grupo carbóxilo de un amino ácido se une al grupo amino del otro que sigue en la secuencia. Cuando los puntos de enlace se alteran, ya sea por temperatura o cambios drásticos en el pH, las consecuencias son tan serias que resultan en alteraciones proteínicas severas que causan la muerte. En vida este balance se mantiene de una manera constante por los líquidos del cuerpo. En el cadáver estos enlaces son alterados por el embalsamador con todo el propósito de obtener la fijación de tejidos y la coagulación de proteínas .
Las proteínas se descomponen por la acción enzimática que comienza después de la muerte, pero la mísma, llamada proteólisis, no procede de manera uniforme y ciertas proteínas se descomponen con mayor rápidez que otras. En algunos casos de largas agonías el cambio destructivo particular de la muerte comienza aún antes de que ésta “llegue”. La epidermis es más resistente y sobrevive por mayor tiempo pero enventualmente es destruída de igual forma. La velocidad con que la proteólisis ocurre es controlada por varios factores: la humedad presente, la temperatura del cadáver y la acción bacterial.
En términos generales podemos decir que la proteínas se descomponen en proteósas, peptonas, polipéptidos y amino ácidos y que ésta simplificación de la proteína provee un exelente nutriente para el desarrollo de actividad bacterial. La proteólisis genera producción de gases y los intestinos se inflan con dióxido de carbono, sulfato de hidrógeno, amonia y metano. Ya sabemos entonces a que se debe el intenso aroma de la putrefacción.
Las proteínas son el compuesto bioquímico más importante para el embalsamador. Las reacciones químicas que ocurren durante el embalsamamiento obtienen la preservación y desinfección de tejidos mediante el enlace del preservativo con las proteínas del cuerpo y las proteínas de los microorganismos. Cuando el proceso de descomposición se encuentra en estado avanzado la proteólisis produce residuos amoniácos en grandes cantidades y ésto aumenta considerablemente la demanda de formaldehído necesario para poder preservar el cadáver eficientemente. Cuando el formaldehído reacciona con la amonia forma lo que se conoce como urotropina. Estos compuestos producto de la proteólisis son generalmente alkalinos y ya veremos a continuación que mientras más alkalino sea el pH de los tejidos, menor será la efectividad del formaldehído en la preservación de los tejidos del cadáver.
Cambios en los Carbohidrátos:
Los carbohidratos también son descompuestos a componentes básicos tal y como las proteínas. En las etapas tempranas, algunas azúcares son formadas del glucógeno, especialmente en el hígado, y la subsecuente destrucción ocurre mediante el ácido láctico,
dióxido de carbono y agua. Este proceso se produce a consecuencia de los microorganismos.
Producción de Gases:
La mezcla de gases, similar a los que se encuentran en los intestinos después de la muerte, aparecen en los tejidos blandos impartiendo el conocido “crepitar” en los mísmos hasta que la presión de gas acumulado es tan fuerte que esgarra los tejidos. Se desarrollan ampollas , los órganos internos toman una apariencia tipo colmena , el cuerpo se hincha y la piel se descolora por completo. Líquidos naturales de varios colores salen por la boca y fosas nasales a consecuencia de la gran presión abdominal creada por estos gases. Los ojos sobresalen de sus órbitas y la lengua aparece de forma protuberante afuera de la boca hasta que finalmente el tronco se “abre” por completo. Cuenta la leyenda que el cuerpo de la reina Elizabeth 1 se hinchó tanto que reventó el ataúd con un gran estruendo, no obstante, las investigaciones modernas no indican explosiones violentas de ataúdes como consecuencia de la acumulación de gases.
También ocurren otros cambios postmortem tales como: luminiscencia postmortem, cambios enzimáticos, cambios químicos no-enzimáticos y el rigor mortis. Este último es de especial importancia para el embalsamador y lo discutiremos en detalle.
Rigor Mortis:
El rigor mortis o rigidez cadavérica es uno de los primeros cambios post mortem más obvios en un cadáver. Es cuando los músculos se contraen, ya sean los músculos voluntarios o involuntarios, sin importar su tamaño. Bajo condiciones normales la rigidez cadavérica comienza 2 horas después de la muerte y puede durar hasta 30 horas.
Originalmente se pensó que la acumulación de ácido láctico en el músculo después de la muerte era un tanto responsable de la rigidez pero estudios recientes han demostrado que el rigor mortis está estrechamente relacionado con el ciclo de ATP (trifosfáto de adenosina). El ATP es la energía celular producida en vida. Los músculos en estado de relajación se pueden mantener en ese estado mientras tengan suficiente ATP. Tan pronto el ATP se reduce a cantidades críticas, la contracción muscular se hace inevitable. ¿ Han notado como se contraen los músculos cuando hacemos ejercicios ? Bueno, ya saben que es debido al consumo de la energía celular o ATP. En vida esta energía se reestablece mediante la resíntesis, pero en la muerte ...
Cuando la persona muere tiene suficiente ATP en los músculos como para mantener la relajación por algunas horas. Tan pronto los cambios post mortem reducen el ATP a cantidades mínimas el músculo no puede mantener su relajación y comienza a contraerse a medida que aumenta el tiempo de muerte. Este proceso es irreversible, lo que significa que bajo condiciones normales ocurre una vez solamente. Por lo tanto podemos deducir que el tiempo que toma el rigor mortis en aparecer depende de la cantidad de ATP que había en los músculos al momento de fallecer la persona. Si la persona se encontraba extenuada al momento de la muerte, el rigor mortis aparecerá con mayor rapidez debido a que gran cantidad de ATP había sido consumida previamente. Este es uno de los factores que afectan la aparición y duración del rigor mortis. La fórmula básica para el rigor mortis dice: ¡mientras más rápido aparece, más rápido desaparece!
Otro de los factores envuelve a la temperatura. A mayor temperatura, mayor será el consumo de ATP y con mayor rapidez aparecerá la rigidez al momento de la muerte. En otros casos puede ocurrir una rigidez parcial de ciertos músculos en el momento del fallecimiento. A esto se le conoce como espasmo cadavérico. Por el contrario, cuando la temperatura retrasa el rigor mortis el mísmo puede aparecer una vez se descongele el sujeto. También se ha dicho que la falta de oxígeno en los músculos tiene que ver en parte con la rapidez en que aparece el rigor mortis. Naturalmente las concentraciones de ATP en algunos músculos privados de oxígeno, tal como el miocardio, fueron encontrados en niveles bajos. Como esto afecta a los otros músculos aún está por verse. Para el embalsamador es importante saber que tan pronto cesa la rigidez cadavérica, la descomposición comienza.
Factores que Inhiben los Cambios Post Mortem:
Ya sabemos que hasta que no cese la rigidez cadavérica la descomposición no comienza debido al alto contenido de pH ácido en los tejidos. Se sabe entonces que cuando los músculos son ejercitados ampliamente justo antes de la muerte, la acumulación de ácido láctico aumenta e inhibe el crecimiento de bacterias en los tejidos.
Los hombres primitivos descubrieron que si esviceraban y sangraban la presa después de la muerte la mísma duraría mayor tiempo antes de comenzar a descomponerse. Este proceso, unido al enfriamiento corporal de un cadáver, detiene considerablemente la descomposición. El añadir ciertas especies y sal a las carnes detiene parcialmente la proteólisis.
El uso de antibióticos poco tiempo antes de la muerte destruye una gran cantidad de microorganismos y por ende retrasa de cierta manera la descomposición. Sin embargo podemos decir que no siempre eso es posible debido a la gran cantidad de bacterias presentes en el cuerpo a la hora de utilizar los antibióticos. Una manera más atractiva de inhibir el crecimiento de bacterias y hongos superficiales utilizada en el pasado era la aplicación de una capa de miel o azúcar a las carnes. Las azúcares producen cierto grado de deshidratación en los tejidos.
El uso del calor y humo tiene un efecto secante en los tejidos y por ende retarda la descomposición. El frío o congelación reduce las reacciones químicas que provocan la descomposición. La reducción de agua intra y extra celular a consecuencia de la congelación inhibe la actividad enzimática drásticamente. En el otro extremo del termómetro entonces podemos afirmar que de igual manera el calor intenso momifica los tejidos e inhibe la actividad bacterial en el cuerpo.
Otros factores extrínsecos e intrínsecos son de igual manera responsables de afectar los cambios post mortem. Los mencionados arriba son los más comunes.
II
Los Aldehídos: Principal Preservativo en la Industria Mortuoria
Dos de los principales propósitos del embalsamamiento son: la desinfección y preservación del cadáver. Estos se obtienen mediante el uso y aplicación de buenos productos químicos para embalsamar, inyectándolos a través del sistema circulatorio, directamente a las cavidades, aplicándolos hipodérmicamente o sencillamente utilizándolos de manera superficial. Básicamente éstos productos llevan a cabo su trabajo inactivando las funciones químicas de las proteínas, inactivando las enzimas y “matando” los microorganismos. Al inactivar las funciones químicas de las proteínas se priva a las bacterias de su fuente alimenticia principal y se inhibe las proteínas estructurales de las bacterias. Esto obtiene como resultado la desinfección del cadáver y la eliminación de las bacterias que generan las enzimas encontradas en la descomposición.
Los aldehídos, principalmente el formaldehído y el glutaraldehído, al reaccionar con las proteínas del cuerpo funcionan como agentes que entrelazan las proteínas del cuerpo, los microorganismos y las enzimas putrefactivas que generan las bacterias.
N.C. Pervier escribió en su libro “Química para embalsamadores” un resúmen que explica el funcionamiento del embalsamamiento a niveles bio-químicos:
El embalsamamiento destruye los coloides de las proteínas hasta cierto grado, neutraliza los centros activos de las moléculas y genera enlaces entre las proteínas adyacentes que no estaban anteriormente presentes. El resultado es la conversión de las moléculas proteínicas en grandes laberintos de materia sólida inerte que no sirve de alimentación para las bacterias ni como substrato para que ocurra acción enzimática. Estas estructuras inertes pierden su habilidad de mantener agua y la estabilidad es producida por la presencia de pequeñas cantidades de formaldehído libre (no combinado).
Formaldehído:
Del grupo de los aldehídos, comúnmente conocido como “fijadores”, fué descubierto en el 1868 por el alemán von Hoffman aunque también se le hace referencia al ruso Butlerov en el 1859. En el año 1889 se introduce un proceso industrial para obtener el formaldehído en agua llamada “formalina”. El formaldehído es un gas incoloro de fuerte olor pungente y se obtiene mediante la oxidación de un alcohol utilizando un metal como catalizador (generalmente cobre o plata). Originalmente se utilizó en histología para la preservación y fijación de los tejidos en el 1893. Blum, quien fuera el que originalmente comenzó a utilizar la formalina con fines preservativos, fijó un ratón en una solución de formalina al 10% dando así orígen a la industria del embalsamamiento.
La formalina reemplazó a los metales tóxicos que se utilizaban en la preservación de cadáveres para el año 1906-1910 y desde ahí en adelante no ha tenido cambio alguno. Para el 1955, existían al menos 200 variedades de formaldehído con toda clase de aditivos y se utilizaba con éxito en patología, histología, anatomía y embalsamamiento. También se usa para oscurecer los cueros utilizados en la confección de correas, carteras, etc ...
La formalina comercial se obtiene mediante la oxidación de metanol y se vende en concentraciones de un 37% por peso ó 40% por volúmen. También se venden concentraciones especiales al 55% con mayor cantidad de alcohol y otros. Las soluciones de formalina no son estables y se degradan con el tiempo si no son estabilizadas. El estabilizador más utilizado es, de nuevo, el metanol en concentraciones de un 3-8% en la solución. Siendo el glycol uno de los alcoholes que sirven para estabilizar la formalina quizás sea por eso que ciertas personas cometen la descabellada acción de añadir “coolant” de carro a las soluciones arteriales. Los estabilizadores son muy importantes porque la formalina que permanece almacenada por largos periodos se degrada y se oxida aumentando el grado de acidez. Si la degradación no se detiene a tiempo se convierte en una solución alkalina y pierde su efectividad por completo. Otro punto importante que deben considerar los que utilizan la formalina pura de dron.
El formaldehído reacciona con las proteínas y el enlace inicial se completa en unas 24 horas. La aparición de puentes (enlaces) de metileno son producidos con mayor lentitud y ciertos componentes como los carbohydratos, lipidos y ácidos nucleicos son atrapados en una matriz de moléculas entrelazadas pero no son químicamente afectadas por el formaldehído a menos que la fijación sea mantenida por varias semanas. En otras palabras, el formaldehído penetra el tejido rápidamente pero las reacciones con las proteínas, especialmente los enlaces químicos, ocurren lentamente. Uno de los enlaces más resistentes y duraderos que forma el formaldehído es cuando interactúa con el aminoácido Lisina en donde se entrelaza y forma un puente bastante resistente al unirse con uno de los terminales de éste aminoácido y en el otro extremo a un átomo de nitrógeno de un enlace péptido. Los demás tipos de enlaces parecen ser reversibles y ésta es una de las grandes desventajas del formaldehído. Además para que ocurran éstos enlaces los aminoácidos deben estar muy cerca.
Es importante utilizar una gran cantidad de formaldehído para asegurar la durabilidad de estos enlaces y evitar que el fijador sea neutralizado por la hidrólisis acídica encontrada y producida en los cambios post mortem. Generalmente hablando el pH óptimo para que el formaldehído trabaje con mayor eficiencia sería entre 4 – 5.5 . Un pH de 6-7 es favorable para que las reacciones con las aminas sean reversibles, un pH neutral no conduce una fijación total de proteínas y finalmente un pH básico inhibe todo tipo de reacción. Para los que no creen en los correctores de agua y co-inyectores, aquí está la respuesta científica a sus dudas. Por eso es que ciertos casos que no fijan con grandes concentraciones de formaldehído, comienzan a fijar y reaccionar con la solución arterial tan pronto se les añade 8 – 16 oz. de corrector de agua.
Podemos decir entonces que durante la interacción del formaldehído con las proteínas se puede encontrar uno de los 3 escenarios siguientes: 1- rápida reacción y coagulación de las proteínas con resultados reversibles, 2- enlaces estables pero susceptibles a la hidrólisis ácida y 3- enlaces significativos altamente resistentes a la hidrólisis ácida obteniendo una fijación permamente. O sea, podemos obtener una rápida penetración y difusión pero de manera reversible o una fijación más duradera pero extremádamente lenta. Comercialmente se añaden cierto tipo de químicos que aumentan la fuerza fijadora del formaldehído y aceleran la velocidad de fijación, como por ejemplo: fenol, sulfato de zinc y otros ácidos.
Otra nota para los fanáticos de la formalina pura: se ha encontrado que la formalina descontrolada y carente de amortiguadores forma pigmentos color marrón al combinarse con la sangre en los tejidos. Esto no ocurre con fórmulas científicamente balanceadas.
Gluteraldehído:
Obtenido exitósamente por Harries y Tank en el año 1908. Los que creían que este aldehído era “nuevo” piénsenlo dos veces. Ya para los años 50’ el gluteraldehído exhibía mejores propiedades preservativas que su primo el formaldehído. Para el 1963 prácticamente todos los esterilizantes “fríos” eran a base de éste aldehído y para los 60’ la Champion Chemical patentizaba varias fórmulas a base de una combinación de glutaraldehído/formaldehído en varios de su arteriales y cavidades.
Este aldehído se obtiene comercialmente en soluciones de 2%, 25% y 50% en agua. Los efectos del pH son distintos y es más flexible que el formaldehído: su actividad mayor se encuentra en pH desde pH 4 hasta pH 9 con máxima reacción obtenida en un pH 8. Por encima de pH 9 comienza a neutralizarse y declina totalmente en pH 11 o mayor. En reacciones químicas prefiere el enlace con ciertos grupos terminales de aminas y cisteína. Ciertos estudios indican que el 90% de los grupos aminos fueron interaccionados en un 90% en tiempo de 2 horas a un pH 6-7 mientras que solo el 70% reaccionaron con el formaldehído en 7 días a temperatura de 35 grados celsius! También se observó un 88% de efectividad en los enlaces formados. La penetración de los tejidos es lenta pero la reacción con las proteínas es rápida, usualmente obtenida en horas y no en días como el formaldehído. Esto se debe en parte a que el gluteraldehído contiene dos grupos de aldehídos (-CHO) aumentando así la posibilidad de enlaces con aminos adyacentes a mayor distancia. El formaldehído, por el contrario, solamente tiene un grupo de –CHO.
En cuanto a la desinfección y esterilización se refiere, el formaldehído a probado ser muy efectivo en concentraciones de un 5% - 8% con tiempos mínimos de acción que fluctúan entre 3 – 8+ horas. El gluteraldehído por el contrario, demuestra una gran eficiencia en concentraciones de tan solo un 2% y es de 2-4 veces más efectivo que el formaldehído en menos tiempo. Una solución de gluteraldehído al 2% es equivalente a una de formaldehído al 5%.
Para cuestiones de embalsamamiento, el formaldehído sigue siendo el favorito y el más utilizado por los fabricantes de químicos para embalsamar pero poco a poco se han visto obligados a introducir el gluteraldehído como parte de su línea de productos. Dodge, por ejemplo, presenta productos tales como el DSD y el Edemaco que contienen cierta cantidad de gluteraldehído. Esta compañía en específico era uno de los mayores oponentes al uso de gluteraldehído en los productos para embalsamar porque alegaban que el mísmo no hacía falta y aumentaba el costo de los productos considerablemente. Al menos en lo último tenían razón pues todos los químicos a base de gluteraldehído son considerablemente más caros que los demás.
No obstante tanto el formaldehído como el gluteraldehído tiene sus ventajas y desventajas. El formaldehído penetra las proteínas rápidamente fijando los tejidos con mayor velocidad aunque las reacciones son un tanto reversibles. El gluteraldehído penetra lentamente y fija con mayor lentitud pero sus reacciones son un tanto permanentes. El formaldehído necesita días para lograr su máxima efectividad mientras que el gluteraldehído lo logra en cuestión de horas. El formaldehído tiene una gran propiedad deshidratante muy efectiva para los casos de edema. Esta propiedad, sin embargo, representa un serio problema para el embalsamador, principálmente para los “empuja líquidos” que se dejan llevar por la fijación de tejidos solamente. El embalsamamiento superficial fija la coraza corporal dejando los tejidos más profundos sin preservar. No es nada nuevo observar cuerpos perfectamente fijos al terminar el proceso que se descomponen 48-72 horas después. Yo obtengo mejores resultados mediante una fijación elástica inicial que transcientemente se torna más rígida según pasan los días. Esto se obtiene mediante la sabia selección de productos para embalsamar, dejando la formalina pura para la preservación de material anatómico.
Otra de las grandes desventajas del formaldehído es su inefectividad para preservar en pH alkalino. Muchos cuerpos recipientes de grandes cantidades de quimoterapia en vida, producen una gran acumulación de depósitos nitrogenosos que neutralizan la formalina requiriendo así mayores concentraciones de líquido arterial. El uso de co-inyectores adicionales ayudan a combatir los efectos quimoterapéuticos. La formalina pura y descontrolada representa también un problema cosmético. Debido a su fuerza altamente astringente coagula la sangre y no limpia bien el tejido brindándole al cadáver el clásico color gris/negro. De aquí se origina el término “quemar muertos” originado por los mísmos fanáticos de la formalina pura.
El gluteraldehído reacciona con las proteínas en un mayor rango de pH y al ser tan lento en su reacción con la sangre no la coagula y por consiguiente no “quema” los tejidos. El embalsamamiento superficial es casi mínimo y su acción desinfectante y preservativa es superior al formaldehído. Esta lentitud con la cual reacciona el glutaraldehído con las proteínas representa una desventaja para los que gustan de cierto grado de rápidez y fijación en los tejidos. Eventualmente el gluteraldehído fija los tejidos pero también oscurece la piel si se retrasa mucho la dispocisión final de los restos.
Personalmente preferiría un líquido de embalsamar compuesto de ambos aldehídos para obtener “lo mejor de 2 mundos”. El formaldehído fija con mayor rápidez y es más efectivo en casos edematosos mientras que el gluteraldehído es un desinfectante mejor y su enlace con las proteínas es más duradero. En ciertos casos cuando se hace una pre-inyección con gluteraldehído seguida de una inyección de formaldehído se obtiene un grado rápido de fijación en los tejidos. Lamentablemente esta combinación es costosa y así lo atestiguan los precios de los líquidos Champion en donde sus productos a base de gluteraldehído solamente se venden a más de $125.00 la caja ! Los otros fabricantes han introducido mezclas de ambos aldehídos al mercado con muy buenos resultados y menos costosos que los de Champion, no obstante, siguen en los altos $60.00 por caja. Mientras tanto yo sigo utilizando los mejores productos disponibles a base del viejo formaldehído acompañándolos siempre de un buen co-inyector.
Para culminar deseo presentar la siguiente descripción de la formalina pura en el embalsamamiento y de como ésta no es efectiva debido a su astringencia natural. Esto se desprende del libro “Embalming: History, Theory & Practice” de Bob Mayer:
“Cuando se utiliza la formalina sola, es tan astringente que sella las paredes
de los pequeños capilares y evita la difusión del preservativo hacia los
tejidos blandos más profundos. Por lo tanto, es necesario controlar la acción
del formaldehído de manera tal que la fijación del tejido se retrase lo
suficiente como para permitir que sature la célula por completo. Al
retrasar la acción astringente del formaldehído, se obtiene una
distribución uniforme del tinte cosmético.”
Se puede decir entonces que al utilizar agentes modificadores a manera de co-inyectores, se estimula la difusión y los tintes cosméticos hacen mejor efecto en el color de la persona.
III
Líquidos Para Embalsamar: Composición, Clasificación, Aplicaciones
La mayoría de los líquidos para embalsamar se componen de 8 grupos de químicos, los cuales fueron discutidos hasta cierto punto en el artículo 2 del Análisis Mortuorio. A saber, estos grupos son:
1- Preservativos
2- Germicidas
3- Agentes Modificadores
4- Anticoagulantes
5- Penetrantes
6- Tintes
7- Perfumes
8- Vehículos
Estos químicos componen, de una forma u otra, la mayoría de los productos utilizados para el embalsamamiento. Estos generalmente son:
1- Líquidos Arteriales
2- Co-Inyectores
3- Líquidos para Cavidades
4- Tinte adicional para el líquido Arterial
5- Gelatinas Preservativas
6- Cauterizantes
Lo importante es saber que el formaldehído vuelve a surgir como el principal agente preservativo en la mayoría de los productos mencionados arriba. Irónicamente el antiguo director de investigación de la Champion Chemical Co., el Sr. Leandro Rendon, indicó que el formaldehído como preservativo ofrece más beneficios que las desventajas que se le atribuyen y una de esas principales ventajas es su bajo costo. Ahora pueden notar el porqué yo sigo prefiriendo aquellos líquidos a base de formaldehído acompañándolo siempre de un buen co-inyector.
Los líquidos para embalsamar varían de acuerdo al fabricante que los formula. No existen 2 líquidos idénticos y aunque muchos de los componentes básicos son casi los mísmos, el formaldehído y el alcohol metílico son los 2 únicos componentes básicos utilizados en todas las fórmulas preservativas en el mercado.
Los suplidores, en su constante desarrollo de nuevos líquidos para embalsamar, mantienen un grupo de investigadores (algunos de ellos con doctorados en química), que buscan afanósamente el próximo “milagro” en la industria del embalsamamiento. Recientemente hemos visto el desarrollo de nuevos químicos accesorios utilizados para tratar los tejidos edematosos y otros que hasta pretenden sellar los poros para evitar que la edema salga a la superficie de la piel. Según se siguen descubriendo nuevos compuestos químicos, la ciencia del embalsamamiento sigue progresando y los embalsamadores se vuelven más exigentes con respecto a los productos que utilizan en sus operaciones diarias. En los viejos tiempos la industria estaba en su infancia y la diferencia entre los líquidos de una marca y otra eran casi inexistentes. Hoy en día esto es muy diferente y la competencia por mantenerse #1 el el mercado obliga a los fabricantes a ofrecer nuevos y mejores productos que ayuden a contrarestar los tratamientos quimoterapéuticos modernos que dificultan la operación del embalsamador. Nuevos retos conllevan nuevos líquidos para embalsamar y mayor inversión monetaria en los departamentos de investigación y desarrollo por parte de los suplidores de líquido. La investigación es lo más costoso en la elaboración de un producto, principalmente cuando muchos de los prototipos jamás salen al mercado luego de haber invertido miles de dólares en su confección.
Componentes Básicos:
Preservativos: Ya sabemos la manera en que los aldehídos desinfectan y preservan un cadáver. Tambien sabemos que el formaldehído es el principal preservativo utilizado universalmente en los líquidos para embalsamar. El gluteraldehído se presenta como una alternativa aunque su alto costo lo hace un tanto prohibitivo. Los fenoles y los alcoholes también se encuentran en éste grupo.
Germicidas: El propósito primordial de este agente es la inactivación de los microorganismos matándolos directamente o inhibiendo el medio ambiente en el cual se produce su alimento. De nuevo los fenoles y el gluteraldehído son exelentes ejemplos de germicidas como lo son también ciertos compuestos cuaternarios derivados de la amonia. (esto no es lo mísmo que la amonia que neutraliza el formaldehído).
Agentes Modificadores: Aquí se encuentran los responsables de controlar la acción de los preservativos utilizados en los líquidos para embalsamar. Según el propósito específico de cada líquido las cantidades de cada uno de estos componentes varían en la fórmula del químico para embalsamar. Algunos de ellos pueden ser añadidos por el embalsamador para tratar ciertas condiciones en específico. Ejemplos de estos son:
a- Humectantes
b- Amortiguadores
c- Correctores de Agua
d- Sales Inorgánicas
Todos los de arriba se definen fácilmente de acuerdo a su nombre: los humectantes afectan el grado de hidratación en los tejidos, los amortiguadores “buffers” mantienen el balance del pH en la solución y los correctores de agua sirven como secuestradores de metales y minerales en el agua. Las sales inorgánicas son las que generalmente controlan la propiedad osmótica de un químico para embalsamar.
Anticoagulantes: Tal y como dice el nombre, estos retrasan la tendencia natural que tiene la sangre a coagularse. Estos son los componentes principales encontrados en los líquidos de pre y co-inyección. Los citratos, fosfátos y boratos son algunos ejemplos.
Reductores de Tensión Superficial: Conocidos también como penetrantes reducen la cohesión molecular de un líquido y permiten que el mísmo pase a través de las paredes capilares permitiendo una mejor difusión. Varios aceites y alcoholes componen éste grupo.
Tintes: Estos pueden ser activos, con propiedades cosméticas y otros pueden ser inactivos con el único propósito de servir como medio de identificación o como mera gestión ornamental. Los tintes cosméticos son derivados de carbón/brea y simulan el color natural de los tejidos. La eocina, eritrocina y carmina son ejemplos de éstos tintes.
Desodorantes: Esto no tenemos que discutirlo mucho. Los desodorantes simple y sencillamente brindan un aroma más placentero a los líquidos de embalsamar.
Vehículos: Sirven como solventes para incorporar los muchos ingredientes que componen los líquidos para embalsamar. Agua y alcohol son los solventes universales.
Clasificación:
De la mísma manera en que un médico cuenta con una gama de distintas medicinas para tratar distintas enfermedades, así también el embalsamador tiene a su disposición una amplia selección de químicos y productos para embalsamar cualquier tipo de caso adecuadamente. Toda funeraria o “trade embalmer” debe utilizar como mínimo un tipo de arterial y un tipo de líquido para cavidades. De ahí en adelante si quiere estar a la vanguardia de la profesión debe entonces adquirir otros productos para usos y aplicaciones específicas facilitando así el tratamiento a emplearse en cada caso. Sabemos que lamentablemente esa no es la realidad y que recientemente se utiliza la formalina cruda para ambas funciones: arterial y cavidades. No obstante podemos afirmar que una minoría responsable y profesional mantienen en sus salas de embalsamar no menos de 4 ó 5 diferentes líquidos que los utilizan de acuerdo a la condición del caso.
A continuación presentaremos los químicos para embalsamar más comunes en el mercado mortuorio:
Arteriales: Tal y como el nombre sugiere estos son los que llevan el preservativo a los tejidos del cuerpo utilizando el sistema circulatorio como ruta principal. Estos se clasifican a su vez en diversos sub-grupos ya sea por su concentración de preservativo, cantidad de tinte y cualidades humectantes:
Index Bajo: aquellos que están entre 10% – 18%
Index Mediano: aquellos que están entre 20% – 27%
Index Alto: aquellos que están entre 28% - 36%
Arteriales Cosméticos: aquellos en donde su tinte brinda color al tejido
Arteriales No Cosméticos: los que no le dan color al tejido
Arteriales de Acción Lenta: estos son los que al estar altamente amortiguados fijan los tejidos lentamente
Arteriales de Acción Mediana: los que fijan lo tejidos de forma mediana; ni muy flácidos, ni muy firmes
Arteriales de Acción Rápida: son los que permiten que la acción del preservativo fije los tejidos rápida y firmemente
Arteriales Humectantes: estos contienen grandes cantidades de lanolina, silicón, coloides naturales y otros. Generalmente son de naturaleza cosmética.
También existen los de uso especial:
Líquidos para tratar la Ictericia: conocidos en inglés como “Jaundice Fluids”. Generalmente se componen de un alta concentración de tinte y bajo contenido de formaldehído. Algunos fabricantes envasan el preservativo y el tinte por separado.
Líquidos para Uso Especial: Casi todos tienen una alta concentración de formaldehído, usualmente por encima del 30% de index. Algunos tienen un tinte especial y otros sencillamente son arteriales altamente deshidratantes sin ningún efecto cosmético. Se utilizan para casos difíciles o para reforzar la inyección arterial en un caso “normal”.
Los líquidos “accesorios” que se co-inyectan con el arterial para tratar ciertas condiciones especiales serían:
Líquidos para contrarestar el “Tissue Gas”: utilizados en unión al líquido arterial y/o cavidades para eliminar y reducir las causas del gas en el tejido.
Líquidos anti-edema: otro co-inyector utilizado para deshidratar y reducir el tejido edematoso. Algunos sirven para sellar los poros internamente.
Líquidos Suplementarios: En este grupo se encuentran los líquidos que no preservan el cadáver por sí mísmos y sirven para modificar o reforzar la acción preservativa y desinfectante de un arterial. También se encuentran los co-inyectores con propiedades anti-coagulantes y los acondicionadores vasculares entre otros:
Líquidos de Pre-Inyección: aunque éste tipo de químico es una “especie en extinción” ciertos fabricantes aún lo mercadean. La mayoría han sido reemplazados por co-inyectores que sirven para ambas funciones. Tradicionalmente estos pre-inyectores se han utilizado para llevar a cabo “lavados capilares” y reducir las descoloraciones en casos amarillos.
Co-Inyectores: estos aumentan la fuerza penetrante, germicida y desinfectante de una arterial. Además sirven de anti-coagulantes, lubrican el sistema circulatorio, ayudan a blanquear descoloraciones y en muchos casos combaten los efectos negativos de la quimoterapia. Los que se utilizan para contrarestar la deshidratación son co-inyectores también. A saber, los más utilizados son:
a- Correctores de Agua
b- Humectantes
c- Tintes
Líquidos de Cavidades: Estos contienen la fuerza germicida y desinfectante más poderosa ya que son los que tienen que neutralizar las bacterias y microorganismos de la putrefacción directamente. Se emplean de manera pura y sin diluirse con agua. Sirven también para aplicar tratamientos superficiales “Body Packs” y como blanqueadores. En tiempos antiguos se utilizaban como cauterizantes y todavía muchos embalsamadores lo utilizan incorrectamente para reforzar la inyección arterial. Este grupo se ha diversificado en los últimos años y podemos encontrar cavidades de uso contínuo, altamente secantes, cavidades para autopsias y los extra fuertes con index que alcanzan el 50% +.
Cauterizantes: Muy necesarios en el cuarto de embalsamar. Altamente potentes, a base de fenol y sumamente venenosos. Una gota de cauterizante en un ojo puede causar daño severo irreparable. Muy efectivos para blanquear emólisis. Favoritos para tratar úlceras, gangrena y heridas abiertas. Utilizados también para secar áreas que van a ser restauradas. Fueron introducidos en Puerto Rico por la Dodge Company en el 1989. Anterior a eso se utilizaban los cavidades y los viejos embalsamadores aplicaban “Clorox” o “Hardening Compound” a las úlceras.
Gelatinas Preservativas: Utilizadas ampliamente en tratamientos superficiales, de úlceras y gangrena y para “pintar” las paredes internas en las autopsias. Este grupo es relativamente jóven en el mercado con apenas 25 años en uso. Son muy buenas para tratar áreas en donde la inyección arterial no penetró. Son altamente penetrantes y algunas contienen perfumes.
Aplicaciones:
El factor que dicta el tipo de tratamiento a seguir y la concentración de líquido a utilizar es el cadáver. Durante el análisis pre-embalsamamiento se estudia cuidadosamente la condición del caso y se determina el tipo de tratamiento a seguir, el líquido o líquidos a utilizarse, el punto o puntos de inyección a levantarse y los procedimientos específicos para cualquier condición en especial. De igual manera el embalsamador puede visualizar por adelantado cualquier complicación que pueda aparecer durante el proceso y ajustar el procedimiento para combatirla efectivamente.
Tradicionalmente se ha hablado acerca de las concentraciones mínimas necesarias para preservar correctamente un cadáver. No se debe utilizar una concentración menor al 2% de preservativo en ningún momento. Ese mínimo puede aumentar si el caso y la condición del mísmo así lo ameritan. Para determinar la fuerza preservativa a utilizarse en un embalsamamiento, el operador tiene que recurrir a la vieja fórmula algebraíca:
C x V = C’ x V’
o sea,
index x cantidad de arterial = fuerza de la solución x volumen total
Si queremos preparar una solución arterial al 2% con un arterial de 25% de index tenemos que saber la cantidad de onzas que necesitamos para lograr un galón de solución (128 oz. ) En este caso, tal y como se dice en álgebra elemental, debemos resolver para V:
25 x X = 2.0% x 128 oz de solución (un galón)
25 X = 256
X = 256
25
X = 10.2 oz de líquido arterial
Se necesitan 10.2 oz. de líquido arterial y 118 oz. de agua por galón para obtener una solución arterial con un 2% de fuerza. Personalmente si la fórmula me revela que hacen falta 10 oz de arterial, yo le añado 12 oz. Es mejor más que menos.
En el pasado los embalsamadores tenían miedo a utilizar grandes cantidades de arterial porque las viejas fórmulas eran sumamente astringentes y altamente deshidratantes. Con el adelanto actual en la química mortuoria esto no representa problemas, siempre y cuando esté utilizando un arterial para uso contínuo.
Ahora bien, ¿ qué cantidad de solución debo inyectar ? Nuevamente, la condición del caso especifica la cantidad de solución a inyectarse pero bajo condiciones generales no debe inyectarse menos de 3 galones de solución. Si tomamos en cuenta de que a través de los años las autoridades del embalsamamiento y los distribuidores de líquido para embalsamar recomiendan 1 galón de solución por cada 50 lbs. entonces los 3 galones son muy apropiados para la mayoría de los casos. Es muy sabio embalsamar un caso pensando que se vá a enterrar varios días después en vez de hacer un tratamiento “pacotilla” pensando que se vá a enterrar “mañana”. De acuerdo entonces a lo aquí expuesto, son pocos los embalsamadores que embalsaman correctamente y lo han estado haciendo de manera equivocada durante toda la vida. Gracias a Dios que en PR la mayoría de los casos se entierran en menos de 48 horas. Aún con todo y eso vemos casos que fallan en capilla con mucha regularidad. Ciertos embalsamadores inyectan un cadáver con ½ botella de arterial en un galón de solución ¡ y ya está! Otros no hacen tratamiento de cavidades porque dicen que a través de la inyección arterial llega suficiente líquido a las visceras y el mísmo no es necesario. Me imagino que un día de estos llegará uno de estos intrépidos y con dos pastillas de perfume de carro colocadas debajo de cada axila del cadáver dirá que es suficiente para los casos que se entierran al otro día ...
Recuerde: mientras más severa sea la condición del cadáver, más fuerte debe ser la dilución primaria de una solución arterial. Cuando se anticipa poco drenaje, se debe utilizar mayor concentración de líquido y menos cantidad de agua. Cuando se obtiene buen drenaje el volumen de la solución es gobernado por el tamaño, peso y condición del cadáver. En casos difíciles la regla general es utilizar mayor cantidad de arterial y menos de agua. El agua no preserva y acelera la descomposición.
Recuerde: el líquido arterial que usted mezcla con agua durante la dilución primaria en su inyector motorizado (Porti Boy), vuelve a diluirse aún más cuando se mezcla e interactúa con los líquidos del cuerpo reduciendo mucho más su fuerza preservativa. Esto es lo que se conoce como dilución secundaria. Para contrarestar este problema debemos aumentar la concentración de líquido y nuevamente; reducir el agua.
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