Capítulo 8
Deshidratación: Causas y Tratamientos


Deshidratación: En el monumental libro de Strub & Frederick “Principles and Practice of Embalming” se define como la absorción de humedad de un cuerpo por efecto del aire. Esta condición ha sido un antiguo problema que ha afectado el embalsamamiento desde que se practica éste proceso. Con el correr de los años las compañías que fabrican productos para embalsamar han sido testigos de los contratiempos que causa la deshidratación y han tratado de desarrollar varios componentes químicos que ayuden a contrarestar el problema. A pesar de los avances científicos y del nuevo y avanzado currículo que ofrecen las escuelas de Ciencias Mortuorias más prestigiosas de la nación, los estudiantes y recién graduados embalsamadores no cuentan con el conocimiento necesario para tratar correctamente el fenómeno de la deshidratación. Durante nuestros más de 25 años de práctica hemos recibido numerosas preguntas al respecto por parte de muchos colegas mientras otros sencillamente ignoran el problema. La verdad es que para poder tratar y contrarestar correctamente la deshidratación tenemos que conocer primero cuales son las causas y como podemos evitarlas.

La deshidratación se presenta en tres etapas: pre-embalsamamiento, durante el embalsamamiento y post-embalsamamiento. Cada una de estas etapas presentan un problema diferente para el embalsamador y cada una se trata de manera distinta. Echemos un vistazo a las tres etapas mencionadas.

Pre-Embalsamamiento: Llamada también como deshidratación ante-mortem, la mísma aparece en el estado agonal de la persona, mucho antes de la muerte. Esto es causado por una serie de factores: consumo limitado de líquidos, pérdida excesiva de humedad causada por vómitos, diarrea, etc ..., la reducción de electrolítos en el cuerpo, tratamientos quimoterapeúticos, largas agonías en cama y otros factores extrínsecos. Además, debido a la pérdida de apetito, debilidad y falta de agua acompañados de fiebres altas acentúan y empeoran la deshidratación. La administración de antibióticos unida a terapias respiratorias con oxígeno son también causas de deshidratación.

Lamentablemente estas causas están fuera del control del embalsamador. A esto se le añaden otras más tales como la refrigeración y la absorción de humedad causada por el uso de sábanas de tela o papel absorvente para cubrir los cuerpos. Mientras más largo sea el estado de refrigeración, mayor será la deshidratación causada en los tejidos del cuerpo, principalmente en los tejidos más finos como lo son los de la cara y las manos. ¿Qué problema representan estas causas para el embalsamador ? Aparte de ser un problema cosmético en donde la piel se torna obscura y seca, los ojos se hunden y los labios se parten lo más crítico es que constituye un problema para la distribución y drenaje. La pérdida de humedad en la sangre causa que ésta se torne más espesa y vizcosa. A la mísma vez  la piel se hincha con facilidad y debemos ejercer sumo cuidado durante la inyección arterial. La única parte positiva de todo esto es que aparentemente la actividad bacterial se reduce como consecuencia de la baja cantidad de humedad.

Otro punto importante que debemos considerar es el tipo de aerosoles desinfectantes durante la desinfección inicial aplicada a la cara, boca y ojos del sujeto. Algunos de estos productos contienen una alta cantidad de formaldehído y ciertos alcoholes que aceleran la deshidratación de esos tejidos. También es recomendable aplicar una cantidad generosa de crema de masaje para afeitar el cadáver.

Durante el Embalsamamiento: Irónicamente la mayor cantidad de deshidratación en el cadáver es causada por el embalsamamiento mísmo. Los signos que presenta el efecto de la formalina en el tejido son tan antiguos que las personas han aprendido a aceptarlo tal y como si fuera algo normal. Los tejidos faltos de elasticidad, los cuerpos duros como piedra y la piel arrugada son interpretados como señales positivas de preservación. Erróneamente los embalsamadores siguen prefiriendo arteriales con alto porcentaje de formaldehído, aún en los casos normales, porque si no quedan duros no están tranquilos. Lo increíble del caso es que hasta las personas que visitan las funerarias, y en muchos casos los familiares del muerto, no se sienten conformes si el cuerpo no está como piedra. Recientemente recibimos una llamada de un cliente reclamando que la hermana del difunto le había informado que el caso se estaba “pudriendo” porque estaba
¡ blandito ! Increíble pero cierto. Esta falacia de utilizar líquidos con altos “index” es lo que produce más deshidratación que las causas de muerte mísmas.

Otras causas mencionadas por Strub y Frederick son el drenaje rápido y descontrolado y la evaporación superficial causada por el aire.

El tratamiento de cavidades también contribuye a la deshidratación, especialmente de los labios si éste se deposita con el trocar en la traquea durante la inyección.

Bajo ningún concepto aplique tratamientos superficiales (body packs) con líquidos de cavidades o soluciones astringentes en áreas visibles.

Post - Embalsamamiento: El cuerpo humano mantiene un balance óptimo de humedad absorviendo agua cuando es necesario y desechando la mísma cuando no la necesita. Al igual que una esponja, el cuerpo absorve agua mientras está disponible y se seca cuando la mísma no llega. Esto es lo que le sucede al cadáver luego de ser embalsamado: el agua no llega. Aparte de la deshidratación causada por los líquidos de embalsamar que siguen trabajando horas y días después del embalsamamiento mediante osmósis y difusión, la exposición del cadáver a corrientes de aire producidas artificialmente por aires acondicionados y abanícos complican la situación. En el Caribe las altas temperaturas del verano son críticas para aquellos cuerpos que son velados en las residencias.

La evaporación superficial de humedad es más notable en los labios, párpados y nariz debido a que estos tejidos son más finos y delicados. La piel del cuerpo es relativamente permeable y pierde humedad a través de los finos poros que contiene la piel mísma. Recordemos que el cadáver descansa en posición supina y el agua tiende a moverse hacia las partes bajas del cuerpo por efecto de la gravedad. Este movimiento priva a las partes superiores del preciado líquido y causa la familiar deshidratación de los tejidos faciales que tantos problemas causa al embalsamador.

El uso de algodón para darle forma a la boca es un principal causante de deshidratación. Se recomienda reemplazarlo con compuestos que vienen para esos fines tales como el Inr-Seel de Dodge o el MF de ESCO. Si prefiere utilizar el algodón debe cubrir el mísmo con crema emoliente o con humectante líquido para evitar que absorva la humedad de los tejidos adyacentes.

Tratamientos: Existen varios métodos preventivos que ayudan a contrarestar, y hasta cierto punto, corregir los efectos de la deshidratación. A continuación presentamos algunos de ellos:

 Utilice crema de masaje o aerosoles emolientes en cantidades generosas antes, durante y después del embalsamamiento en la cara y en las manos.
 No utilice vaselina ni productos derivados del petróleo. Estos presentan un “hidratante” temporero que luego se convierte en deshidratante.
 Cubra la cara y las manos del sujeto con plástico luego de terminar el embalsamamiento, principalmente si el sujeto vá a ser vestido tiempo después.
 Evite utilizar cosméticos a base de aceite y mientras sea posible utilice aquellos que son formulados a base de agua.
 Si necesita aplicar tratamientos superficiales hágalo con las nuevas gelatinas preservativas. No utilice líquido para cavidades ni antiguos “body packs” en forma líquida. Limpie bien el área antes de aplicar el cosmético.
 Reduzca la velocidad del drenaje mediante el uso de tubos de drenaje.
 En ciertos casos la pre-inyección es recomendable porque ayuda a añadir humedad a los tejidos. Esto estimulará a “licuar” la sangre y a expandir el sistema circulatorio para que el drenaje y la distribución de líquido sea más eficiente. Personalmente hemos intentado pre-inyecciones compuestas de anti-coagulantes, correctores de agua y 4  onzas de humectante en ½ galón de agua tibia. Este procedimiento no es practicado ni recomendado en ningún libro de Ciencias Mortuorias debido a que los viejos humectantes eran a base de lanolina y se corre el riesgo de obstaculizar los capilares. Nosotros lo hemos practicado con la nueva fórmula soluble del Tiss U Tone de Hydrol y otros humectantes a base de silicón que son mercadeados por otras firmas con resultados excelentes. Hágalo con el sistema venoso cerrado. No pre-inyecte grandes cantidades de humectante porque corre el riesgo de limitar la permeabilidad celular. Ya por ahi aparecio un colega que sin ni siquiera intentarlo dijo que no funciona. NO SEA IGNORANTE y pruebe las cosas antes de hablar...ok?
 Utilice arteriales a base de emulsiones humectantes. Acompáñelos siempre con un buen co-inyector y corrector de agua. En muchas ocasiones las condiciones adversas del agua cargada con metales y minerales nocivos contribuyen a la deshidratación. La primera inyección debe hacerse con agua a temperatura ambiente para que retrase la reacción de los tejidos con el formaldehído.
 Aplique tratamientos superficiales compuestos de humectantes tales como el Restorative de Dodge o el Tiss U Tone de Hydrol. Esto puede hacerse en la cara y en las manos.
 Rellene la cara y los dedos con “tissue builder” regular para re-hacer el contorno de la cara y las manos. El de Hydrol es el que más se utiliza.
 Es imperativo añadir 16 oz. o más de humectante a la solución arterial. Algunas autoridades recomiendan utilizarlo en el último galón de inyección con el drenaje restricto mientras que el director de investigación de la Champion Chemical, James H. Bedino, recomienda utilizarlo desde el principio de la inyección. Personalmente hago una combinación de ambos métodos: añado unas 8 – 16 oz. al principio y aumento la cantidad considerablemente en el último galón si se trata de un caso con deshidratación extrema. Don Sawyer, antíguo director de educación mortuoria de la Dodge, añadía hasta un total de 4 botellas de Restorative en el último galón de solución para que la mísma rellenara la cara y le facilitara la inyección de “tissue builder” al finalizar el embalsamamiento arterial.
 Controle la velocidad de flujo a no más de 14 oz. por minuto durante el primer galón de inyección para evitar hinchar los tejidos delicados.
 Si el cadáver vá a quedarse en el cuarto de embalsamar por más de 8 horas luego de ser preparado, no lo maquille hasta el último momento y deje aplicada una capa de crema de masaje o del mísmo humectante utilizado (Tiss U Tone o Restorative, etc ...)
 Por último: nunca utilice formalina cruda para embalsamar. No importa como trate de prepararla con productos “caseros” la mísma no es fabricada para embalsamar casos en la funeraria. El uso indiscriminado de este químico puede acarrear serias consecuencias y limitará la calidad del embalsamamiento considerablemente.

Estas son algunas recomendaciones para reducir la deshidratación. Usted puede emplearlas de acuerdo al grado de severidad observado en el cadáver.
Recuerde: para el familiar lo más importante es la apariencia del cadáver y confían en usted los restos de sus seres queridos para que los presente de la manera más natural posible.