Capítulo 10
Condiciones Especiales: Causas y Tratamientos
En nuestra trayectoria como embalsamadores tenemos la oportunidad de afrontar situaciones especiales y casos interesantes que miden nuestra capacidad y competencia profesional. Los verdaderos profesionales que sienten una seria vocación por lo que a diario hacen en los cuartos de embalsamar alrededor del mundo no se rinden fácilmente ante nínguna adversidad. Los que carecen del llamado especial que requiere ésta digna profesión o aquellos que no procuran alimentar sus conocimientos a la menor oportunidad posible, sencillamente se amparan en la ya famosa “ley de cierre”. Una excusa al funerario y a la familia es todo lo que necesitan para cerrar un ataúd, que con una hora extra de trabajo y con aplicar técnicas avanzadas, hubiese quedado expuesto para el beneficio y paz mental de los sobrevivientes.
En éste artículo describiremos varios procedimientos para tratar las condiciones especiales mayormente encontradas en nuestro trabajo y de ésta manera contribuir a la abolición de la “ley de cierre” en las funerarias del país. Para comenzar, es bueno aclarar, que primeramente tenemos que parar de “empujar líquido”. Tenemos que embalsamar y la formalina pura de dron no es para estos menesteres. El buen trabajo y la calidad derivada del mísmo comienza con la selección inteligente de buenos líquidos y productos para embalsamar. La economía absurda en donde muchos han caído y en un momento en donde en Puerto Rico, y digo Puerto Rico porque es donde único éste fenómeno de querer regresar al siglo 19 es evidente, los embalsamadores han cambiado su ética profesional y su dignidad por dólares y centavos, tenemos que crear conciencia de que somos embalsamadores y no momificadores del tiempo egipcio.
El que decida y quiera seguir “quemando” muertos exponiéndose a un litigio legal, le deseamos mucha suerte y esperamos que algún día se convierta al “evangelio” del verdadero embalsamamiento. Para los que son verdaderos profesionales y quieran aumentar sus conocimientos para seguir brindando un mejor servicio, siga leyendo y reciba nuestras más sinceras felicitaciones.
Condiciones de la dermis: úlceras, gangrena, desprendimiento de la piel (skin slip)
Hablaremos primero acerca de estas condiciones que afectan la piel y que de una forma u otra se tratan con similitud. Sería bueno comenzar dando una breve definición y descripción de cada problema en general antes de entrar en los tratamientos específicos.
Necrosis es la muerte del tejido, células u órganos que aún siguen siendo parte del cuerpo vivo. Puede ser causada por calor o frío extremo, accidente, envenenamiento bacterial o químico y por ausencia de una nutrición regular. Treinta años atrás las úlceras de decúbito eran más frecuentes. Estas son causadas debido a que el paciente se matiene en una sola posición por largo tiempo y la presión que ejerce la cama con los tejidos del cuerpo restringe el flujo de sangre hacia esa área y por ende se crea una úlcera. Actualmente debido a los nuevos avances médicos las úlceras son menos frecuentes, especialmente en aquellos pacientes que están en hospitales, casas de cuidado o bajo hospicios. Aún así, es una de las principales condiciones especiales con la cual tenemos que bregar muchas veces.
Existen dos variedades de gangrenas: la húmeda y la seca. La primera se puede encontrar en cualquier parte del cuerpo. La segunda usualmente se refiere a la porción necrótica de una extremidad. Cuando hablamos de gangrena senil nos referimos a la interrupción del flujo sanguíneo en la extremidad de un anciano como consecuencia de la arterioesclerosis. Casi siempre este tipo de gangrena es “seca”. La severidad de este tipo de gangrena varía y en algunos casos es meramente un pequeño “punto”. En otras, sin embargo, la severidad es aguda y puede presentarse en un pié completo con color negro y momificado. A veces vemos áreas que no son comúnmente afectadas como parte de ésta condición tal como la boca y nariz. La gangrena “húmeda” envuelve tejidos que han sufrido cambios de putrefacción y genera un olor nauseabundo.
Generalmente los casos edematosos exhiben varias de estas condiciones. Hemos visto como en numerosas ocasiones estas personas generan ampollas de líquido antes de morir. A veces la condición es tan severa que los huesos son expuestos. El “skin slip” es otra de esas condiciones especiales causadas por una quemada, edema o descomposición. Las amputaciones también generan áreas putrefactas.
El tratamiento a seguir en estas condiciones es similar:
Comenzamos desinfectando las áreas afectadas con Dis Spray, Orabalm, NU IT, etc ... ya que las mísmas son foco de infección.
Procedemos a remover los bendajes y a aplicar una segunda capa de desinfectante.
Cauterizamos las áreas con fenol rociando el químico directamente al área en tratamiento y luego aplicamos una toalla de “webril” empapada con el cauterizante para dejarlo en posición la mayor cantidad de tiempo posible.
Es bueno cubrir el “body pack” de cauterizante con un plástico para reducir los olores del químico y para que la fuerza del mísmo se concentre en el área afectada.
En caso de que la úlcera sea tan grande como para haber creado una cavidad, una gelatina preservativa tal como el Hexaphene MA-22 ... es preferible al cauterizante. Personalmente prefiero cauterizar primero y luego, antes de vestir el cadáver, aplicar un tratamiento con esa gelatina para dejarla en posición permanentemente.
Las amputaciones deben abrirse mientras sea posible y aplicar el mísmo procedimiento descrito arriba. Las ampollas deben vaciarse y tratarse de igual forma al igual que las áreas afectadas con “skin slip”. No utilice cauterizante en áreas visibles a menos que necesiten un blanqueador potente.
La inyección arterial debe efectuarse con arteriales de uso especial y en concentraciones mayores a las normales.
Gangrenas secas deben cubrirse con la gelatina preservativa y luego de sellarlas con plástico se deben dejar en posición permanente.
Si la condición es persistente, tiene que tratar el área hipodérmicamente con cauterizante, líquido de cavidades o con una combinación arterial efectiva.
Tenga cuidado de no “pincharse” la piel mientras brega con estas condiciones pues podría adquirir una seria infección.
Termine el tratamiento vistiendo el área afectada con una indumentaria plástica al cual vá a añadir “hardening compound” para absorver cualquier humedad residual.
Este procedimiento es muy fácil y económico. Cuando se hace de manera automática toma un tiempo mínimo. Lo más importante de todo es que logramos preservación, evitamos liqueos y eliminamos el mal olor.
Gas en el Tejido (Tissue Gas):
Esta es otra de las condiciones que vemos a diario y que si no se trata correctamente nos puede causar un tremendo dolor de cabeza. La familia bacteriana de los Clostridium son los que comúnmente causan este problema, principalmente el Clostridium Perfringens.El Clostridium Welchii y el Clostridium Botullinum son otros de los más comunes. ¿Han visto ustedes una lata de sopas “inflada” ? Esto es causado por el Clostridium Botullinum.Este organismo es encontrado en el suelo, la leche, agua, polvo y en el tracto intestinal humano y de otros animales. Cuando las heces fecales mezcladas con la tierra entran al cuerpo a través de una herida, el organismo crece en los músculos fermentando las azúcares con exotoxinas acumulándose a tal punto y con tanta fuerza que prácticamente esgarra el tejido. En casos extremos podemos encontrar gas en el tejido subcutáneo y se oye el crepitar del mísmo.
El “tissue gas” se puede transferir de un cadáver a otro mediante instrumentos sucios o cuartos de embalsamar y/o maquinas de inyectar que no han sido debidamente esterilizadas. De vez en cuando nos encontramos con esta condición, comúnmente en los casos en estado de descomposición y el método obvio a seguir sería el siguiente:
Desinfecte el área con uno de los aerosoles que vienen para tales fines.
La solución arterial tiene que ser fuerte y concentrada e inyectarse galón a galón. Una combinación clásica sería 16oz. de Hydrolite, 16oz. de One Point y 16oz. de Water Conditioner en un galón de agua. Añada una botella completa de San Veino de ESCO. Es mucho más efectivo que el Dis Spray. NO UTILICE FORMALINA PURA. Esto empeorará la situación.
En casos extremos proceda con un embalsamamiento sin agua.
Es posible que tenga que levantar varios puntos para lidiar con la condición eficientemente.
Si la cara está hinchada con el gas, utilice una aguja hipodérmica (#14 es buena para esto) introdúzcala por el frente de la oreja y desde aquí penetre a la cara y haga una especie de abanico para crear los canales por los cuales saldrá el gas. Esto se debe hacer también en la mandíbula, boca y pómulos.
Con una aguja #19 haga lo mísmo debajo de los párpados y arriba de los ojos. Tenga cuidado de no perforar la piel o el ojo.
Con un algodón lleno de jabón antiséptico, presione y empuje el gas firmemente hacia el punto de entrada de la aguja. Puede dejar la aguja en posición casi afuera para facilitar la salida del gas.
Cuando el cuello está envuelto en el problema, puede utilizar la incisión de las carótidas como punto de entrada para crear estos canales con un “baby trocar” . Para presionar la salida del gas, utilice un collar pneumático y déjelo en posición por varios minutos dependiendo la severidad del caso.
Para las extremidades los “canales” discutidos se efectúan con un trocar. Recuerde que para obtener éxito con este tratamiento es indispensable hacerle claro al familiar y al funerario que el cuerpo debe dejarse de un día para otro para permitir que el gas escape por los agujeros hechos.
Para el tratamiento de cavidades lo más recomendable es inyectar un líquido a base de fenol (Nitrol) o un cavidades de alto poder secante acompañado de San Veino.
Para evitar que vuelva a re-aparecer el “tissue gas” inyecte pequeñas cantidades de San Veino en las áreas afectadas.
Lo importante de estos casos es tener siempre presente que la concentración de la solución arterial tiene que ser potente y que consista de iguales cantidades de arterial para uso especial con co-inyectores y menos cantidad de agua. De esa manera se elimina y se desactiva la acción enzimática que causa el “tissue gas”. Utilizando formalina de dron, no se puede tratar un caso de ésta índole correctamente.
Casos Amarillos:
Conocido en inglés como Jaundice , la ictericia es un serio problema que ha venido afectando a los embalsamadores desde que se practica ésta profesión. Se conocen más de 20 causas para la mísma. Las enfermedades que afectan el hígado tales como el cáncer, cirrosis y la hepatitis son las causas más comunes. Si la condición es causada por hepatitis, demás está decir que el operador tiene que protegerse totalmente para evitar una inoculación accidental. El uso de desinfectantes y jabones antisépticos durante el procedimiento son indispensables. Usualmente estos casos vienen acompañados de una fuerte retención de agua o edema.
Sabemos que a pesar de los esfuerzos hechos por los fabricantes de líquidos para embalsamar y del adelanto de la ciencia del embalsamamiento, no existe un líquido arterial capaz de borrar por completo el color amarillo de los tejidos en estos casos. El problema estriba en que al oxidarse la bilirubina mediante el contacto con la formalina, se torna en biliverdina y el caso se pone verde. Mientras más alto y descontrolado sea el porcentaje de formaldehído, con mayor rápidez cambiará el color del cadáver. Nuevamente indicamos que el uso de la formalina pura no hará otra cosa que empeorar la condición y la descoloración del cuerpo.
En un plano positivo podemos decir que la mayoría de estos casos presentan un drenaje copioso, y aunque al principio se presenten ciertos coágulos, el resto de la inyección será generalmente efectiva.
Si las piernas están muy llenas de agua, drene las mísmas mediante el uso de un trocar “drópsico”. (este es el que tiene muchos agujeros)
Ya hemos indicado que cuando las piernas sigan llenas de agua después de haber terminado la inyección, tiene que elevarlas al menos 12” y dejarlas en esa posición de 6 a 12 horas para que el líquido fluya a las cavidades para que luego pueda ser aspirado con el trocar.
Si tiene ampollas, recuerde vaciarlas y aplicar cauterizante.
Bañar el cadáver con un buen jabón antiséptico en unión a agua tibia ayuda a remover el pigmento amarillo de la superficie de la piel.
Si aplica una toalla con agua caliente a la cara, la mayor parte del color amarillo desaparecerá. Recuerde aplicar una buena capa de crema de masaje antes de poner la toalla.
Utilice un arterial para casos amarillos. El Jaun Dial de Champion o el Landrol II de Hydrol es quizás el más efectivo para estos casos. Es importante acompañarlo con buenos inyectores. Otros prefieren Jaundofiant o hasta el Introfiant. Personalmente recomiendo el primero. Olvídense del segundo y el tercero déjelo para casos difíciles.
Es importante añadir un buen tinte arterial a la solución. Mientras más severa sea la descoloración, mayor será la cantidad de tinte. El tinte creará una buena base para los cosméticos que serán utilizados.
Utilice una mezcla de cosméticos opacos o semi-opacos en crema. No use cosméticos comerciales o a base de agua.
En ciertos casos la pre-inyección es recomendada para ayudar a remover la descoloración. Si el sujeto tiene exceso de líquido en el cuerpo, olvídese de la pre-inyección a menos que no vaya a hacerla con co-inyectores puros.
Se recomienda retrasar la aspiración de cavidades por el mayor tiempo posible.
Dado el caso de que la mayoría de estos casos presentan una seria condición de hidropesía, refiérase al capítulo 8 para mayor información.
Autopsias:
En tiempos pasados con solamente mencionar la palabra “autopsia” a un embalsamador era como si le estuvieran hablando “malo”. Todavía encontramos embalsamadores casi-retirados que solamente embalsaman casos clínicos y no hay quién los haga hacer un caso autopsiado. Una de las objeciones principales es la condición en la cual llegan los restos cuando los técnicos de patología no tienen cuidado con lo que hacen y mucho menos les importa el embalsamador que viene después a bregar con el “desastre” que dejaron. La pobre comunicación que ha existido entre ambos bandos, agrava aún más la situación. No obstante hemos notado que cuando recibimos casos de hospitales federales las visceras ya han sido retiradas, el caso llega lo más seco posible por dentro y en muchas ocasiones las arterias son amarradas con hilo. De hecho, cuando las donaciones de órganos son efectuadas por profesionales conscientes de lo que están haciendo, las arterias son “ligadas” e identificadas para el beneficio de el embalsamador. Al menos eso fué lo que ví mientras fungía como embalsamador y asistente de autopsias en Napa Valley, California.
En Puerto Rico, sin embargo, los casos autopsiados llegan sin aspirar los líquidos, a veces con las visceras sin despegar totalmente y con las arterias carótidas casi inservibles. Veamos el procedimiento:
Desinfecte y bañe el cadáver.
Abra las cavidades y rocie las visceras con “spray” desinfectante para reducir el mal olor.
Remueva y coloque las visceras en un cubo con doble bolsa plástica.
Añada 2 botellas de un buen líquido para cavidades (Nitrol).
Si la autopsia fué practicada parcialmente y puede utilizar la arteria aorta como punto de inyección general, proceda con la mísma. Una vez terminada la inyección, cierre y aspire las cavidades con el trocar e inyecte el líquido de cavidades tal y como si fuera un caso clínico.
No olvide mantener activa la aspiración de las cavidades durante todo el proceso. Remueva todo tipo de hilo dejado en la autopsia para evitar que sirva de “mecha” y liquee.
Inyecte las piernas primero. Si la aorta abdominal está intacta, puede utilizarla para inyectar ambas piernas a la vez siempre y cuando ambas iliacas estén en buenas condiciones. (esto es raro pero de vez en cuando ocurren milagros ).
Es importante tener cánulas de distintos tamaños en caso de esclerosis o para poder inyectar fácilmente aquellas arterias que son más pequeñas (como generalmente ocurre con las sub-clavias). Personalmente mantengo mi máquina con una válvula de rosca en donde cambio fácilmente la cánula de acuerdo al diámetro de la arteria en cuestión.
Mediante el uso de una “Y”, puede inyectar ambos brazos a la vez al igual que ambas carótidas (si es que las encuentra intactas). Es importante controlar la velocidad del flujo.
Para casos autopsiados se recomienda una solución más fuerte y personalmente recomiendo no menos de 32 oz. de un buen arterial. El Hydrolite de Hydrol, el Powertone de Pierce o el Introfiant de Dodge son altamente recomendados para estos casos.
Ciertas áreas tendrán que ser tratadas por separado mediante el uso de inyección hipodérmica. Personalmente utilizo el llamado “child’s trocar” el cual realmente es una gran aguja hipodérmica que “enrosco” en la válvula que siempre tengo instalada en la manguera de la Porti Boy. Bajo la presión a 20 lbs y abro la válvula de flujo casi a la mitad. Controlo la entrada de líquido con la llave de la válvula de rosca. Los espacios intercostales, las nalgas, la espalda, los senos en las mujeres, los testículos en los hombres y los hombros son áreas que usualmente necesitan el tratamiento hipodérmico.
Al terminar la inyección, seque las cavidades completamente. Rocíe todo el interior con un buen cauterizante y coloque la bolsa de visceras adentro. Hay personas que dejan la bolsa con las visceras afuera y las colocan en los “pies” del ataúd debajo del colchón. No estoy de acuerdo con esa práctica y no la recomiendo.
Aplique una buena cantidad de “hardening compound”, “pinte” las costillas y esternón con gelatina preservativa y proceda a coser debidamente.
Si al cuerpo le fué practicada una autopsia espinal, el cordón espinal debe ser removido. Si la incisión fué hecha por la espalda, debe cauterizarla con un algodón mojado con Cadisol y coserla antes de comenzar con la inyección arterial.
La autopsia cranial debe tratarse con sumo cuidado ya que ésta es más propensa a liquear y si no se sella con cuidado puede distorsionar las facciones de la persona.
Recuerde que en caso de que las carótidas estén muy “graves” puede inyectar al revés, de arriba hacia abajo. Localizando la arteria vertebral o cerebral en el área del polígono de Willis ubicado en la base del cráneo, inyecte hacia abajo utilizando una cánula radial. No olvide cerrar las carótidas, o lo que quedan de ellas, con un hemostato. Si tampoco es posible, tendrá que verse obligado a inyectar la cara hipodérmicamente o tratarla con embalsamamiento superficial mediante el uso de un gel preservativo. No olvide cubrir la cara con un plástico y dejarlo hasta el otro día para que sea efectivo. Para los que sean buenos en anatomía, puden utilizar la maxilar o facial para inyectar la cara. El único problema es que utilizando estas arterias la parte occipital de la cabeza no recibirá preservativo, además, el diámetro es muy pequeño y como la incisión tiene que hacerse en un área completamente visible tiene que ser bien pequeña. Si utiliza alguna de éstas minúsculas arterias, debe cerrar la incisión con pega (Tech Bond preferiblemente ) ya que es mucho más fácil que una sutura intra-dermal.
Una vez seque la base del cráneo, cauterízelo con Dryene o Cadisol. La base del cráneo debe sellarse con MF. Rellene la cavidad con algodón y ponga el “calvarium” en posición utilizando los tornillos que vienen para ese propósito. Tambien existen unos “clips” plásticos o mejor aún son los que tienen una banda ajustadora que luego se corta para que no se note. Yo utilizo los tornillos o “cranial clamps”.
Aplique una base de Inr-Seel o MF alrededor de la incisión cranial y luego cúbrala con una buena pega líquida tal como el LPS de ESCO. La parte interna de la piel debe ser cubierta con gel preservativa. Proceda a coser el cuero cabelludo con una sutura de “baseball” bien unida y vaya apretando la mísma a medida que avanza con la sutura.
Seque bien el cabello y peinelo correctamente. Si es posible, deje el cadáver en el cuarto de embalsamar el mayor tiempo posible para que “escurra” la mayor cantidad de humedad posible. En los EEUU, acostumbrábamos dejar secando estos casos hasta el otro día. Sabemos que en ciertas áreas de PR esto no es posible.
Luego de sellar las incisiones y vestir el cadáver, utilice un “cranial cap” o mejor aún un “cranial cap” Dodgesorb el cual puede moldearse y esconderse debajo de la cabeza del cadáver. Evite utilizar o cubrir la almohada con plástico. Esto no se vé bien y presenta inseguridad en el embalsamador y su trabajo.
Estas son algunas sugerencias en el tratamiento de casos con autopsia. Otros procedimientos pueden ser utilizados de igual forma. Esperamos que puedan sacarle provecho a los que aquí presentamos.
¿ Por qué fallan los embalsamamientos ?
Nadie se hace esta pregunta hasta que lo llaman a las 3:00 de la madrugada para que vaya a arreglar un caso porque está liqueando o expele mal olor. Durante éste artículo hemos discutido condiciones especiales y procedimientos “exóticos” que el embalsamador debe practicar para tratar ciertas enfermedades en específico. Mientras más sepamos con respecto a diversos tratamientos especiales, menor será el márgen de fallo. Sin embargo, en muchas ocasiones se nos olvida de que los llamados casos “fáciles” fallan con igual o mayor regularidad que los “difíciles”. Esta vez discutiremos un caso hipotético “normal” e identificaremos la fuente de error que muchas veces obviamos.
Decía Don Sawyer, famoso demostrador en los años 70’, 80’ y 90’, que la mayor causa de fallo en un embalsamamiento es la prisa. Lo primero que debemos hacer antes de proceder a embalsamar un caso es familiarizarnos con él: causa de muerte, características aparentes, tiempo de muerte, etc ... Si no prestamos atención a éstos detalles, no podremos hacer un buen diagnóstico del cual dependerá el éxito del procedimiento. Es muy lamentable ver como una gran cantidad de embalsamadores “empujan líquido” y exponen un cadáver en 45 minutos. Lo más grande e increíble es que inclusive hay algunos que comienzan a inyectar el cadáver antes de quitarle la ropa y poner las facciones en posición. Esto es repugnante e irresponsable. Lamentablemente es la realidad del Puerto Rico de hoy. La prisa es una prioridad en los embalsamadores y esto se debe en parte a la proliferación descabellada de “trade embalmers” que dependen del volúmen de casos para su ingreso. El egoísmo y el querer abarcar 10 ó 15 funerarias casi sin poder es signo de deterioración profesional. El que tenga el personal y el equipo, tal y como lo tuvo en un tiempo nuestro compañero Marcos Arocho, y pueda servir eficientemente a varias cuentas lo felicitamos. Desafortunadamente es todo lo contrario; lo que vemos es una serie de personas que apenas cuentan con una “guagua” y por querer
cubrir varias cuentas a la vez quedan mal con todo el mundo y los embalsamamientos son actos risibles que dejan mucho que desear.
El uso descabellado de la formalina pura es otro serio y grave problema. En realidad quisiéramos que las entidades federales que protegen el medio ambiente, la EPA y OSHA (por sus siglas en inglés), procedan eficientemente y acaben con ésta práctica por el bien de nuestra profesión, nuestra salud y la paz mental de los familiares. Al menos hemos visto como ciertos embalsamadores han perdido buenas cuentas porque el funerario responsable no permite el uso de la formalina cruda. A ellos los felicitamos y a los demás los instamos a que sigan el ejemplo y exijan a sus embalsamadores a que utilicen productos de calidad sin olvidarse de que un buen trabajo hay que, de igual forma, remunerarlo bien.
Debemos invertir tiempo responsablemente en la posición y desinfección del cadáver. De esto depende el éxito de nuestro trabajo y es lo que afecta directamente al familiar. Somos primeramente protectores de la salud pública y luego embellecedores de la muerte. Recientemente hemos notado con mucha tristeza que nínguno de los 2 propósitos principales del buen embalsamador son llevados a cabo y de que cada día más la calidad de los embalsamamientos en Puerto Rico sigue sucumbiendo ante los intereses económicos. La realidad es que todo se ha reducido a dólares y centavos, y todos los embalsamadores y funerarios somos los únicos culpables. Mientras más se le cobra a la familia, menos calidad le ofrecemos. Eso es bochornoso.
Cuando la boca no se desinfecta correctamente, la mísma ofrece un medio óptimo para el desarrollo de bacterias que luego pueden causarnos serios problemas. La posición correcta del cadáver y sus facciones son muy importantes. El uso de ciertos instrumentos, tal y como los bloques de posición, nos ayudan a obtener un mejor drenaje y a mantener el cadáver libre del contacto directo con la sangre. Personalmente introduzco un pedazo de algodón lleno de Orifice Guard o NU IT en la boca del difunto para que sirva de “filtro” en caso de que bote un gas. Algunos ni siquiera saben lo que es un desinfectante y mucho menos le lavan la cabeza al cadáver.
Quizás la causa número 1 que contribuye al fallo de un embalsamamiento es la falta de líquido arterial simple y sencillamente porque el embalsamador no quiere gastar. Creen que con una sola botella es suficiente. Otros se dejan llevar por la fijación de tejidos solamente y los que pretenden “jugar” a ser “químicos” desarrollando su propias fórmulas caseras para inútilmente controlar la formalina cruda que inyectan, embalsaman el caso superficialmente mientras se pudre por dentro. Afortunadamente la mayoría de los casos que embalsaman se entierran en 24 horas, de lo contrario, lloverían las demandas por parte de familiares descontentos.
Recordemos siempre de que el agua no preserva. Utilizar una triste botella de arterial para luego llenar la “Porti Boy” hasta arriba con agua sin acompañarlo con un buen co-inyector creyendo de que a mayor volúmen de solución mayor será la preservación, están totalmente equivocados y solamente están empujando líquido. No se deje llevar por las instrucciones del fabricante de utilizar 6-8 oz. por galón, al contrario: siempre utilice un poco más de lo que ellos recomiendan. Cuando usted utiliza buenos líquidos puede inyectar de más sin miedo a dañar un cadáver. Eso es un lujo de que los que empujan formalina cruda no pueden darse.
Otros predican de que utilizar presiones ridículamente bajas y el flujo abierto a todo dar para inyectar un cadáver en 10 minutos es lo correcto. ¡Rayos!, esto no tiene sentido ni explicación lógica alguna. Si usted no utiliza suficiente presión como para contrarestar los obstáculos y resistencia vascular, no podrá preservar correctamente un cadáver y el mísmo será un buen candidato a fallar antes de ser enterrado. Recuerde que la presión no es la que hincha al cadáver sino más bien la velocidad con que usted inyecta la solución. Si el drenaje es menor a la inyección , prepárese a presentar un “globo” en vez de un ser humano.
Cuando un solo punto de inyección no es suficiente, levante otros e inyecte esa parte por separado. Lamento decir que la mayoría no sabe como levantar una femoral y mucho menos saben en donde queda una braquial. La Radial, ja ¡ no me hagan reir ... Muchos confunden el “corto circuito” con el drenaje copioso . Si su drenaje es copioso y completamente claro, algo está pasando. Esto lo causa las bajas presiones con flujos ridículamente rápidos. Cuando la solución no llega profundamente usted encontrará todos los problemas asociados a la falta de preservación tales como la deshidratación y el “tissue gas”.
Por supuesto, otras de las mayores causas para fallar y quizás la más común es la mala aspiración. Mientras más se retrase la aspiración luego de la inyección arterial,mayor será su efectividad. Su trocar debe estar perfectamente desinfectado o causará “tissue gas” y liqueo. Aquellos que creen ser “esgrimistas” y se dedican a mover descontroladamente el trocar para arriba y para abajo están cometiendo un grave error. Vaya directamente a los órganos superiores y deje quieto el trocar hasta que la aspiración esté completamente clara. Mientras siga succionando líquidos, sangre o semi-sólidos, déjelo quieto en ese punto. Solamente se recomienda hacer gran cantidad de agujeros en los intestinos, el hígado y el estómago. Un intestino que no haya sido suficientemente perforado generará una gran presión abdominal y el liqueo será inevitable.
En casos de autopsia, no utilice “acerrín”. Este se descompone con la humedad y expele un fuerte olor a “abombao” que nadie lo soportará.
Si prestan atención a éstas sugerencias y se dedican a embalsamar correctamente utilizando los productos indicados en las cantidades recomendadas, las causas de fallo desaparecerán por completo. Cada cual puede embalsamar, o pretender embalsamar, como le venga en gana pero lo importante es recordar que al convertirnos en embalsamadores hicimos un compromiso con la sociedad y con nosotros mísmos de proteger la salud pública para luego embellecer la muerte y de ésta manera facilitarle a los familiares del difunto la transición de la vida a la muerte.
Oración del Embalsamador:
“ Señor, bendice mis manos y dame la sabiduría necesaria para preparar estos restos con la mayor eficiencia y profesionalismo posible. Permite que pueda sosegar la pena de los dolientes y hazme siempre un instrumento digno para servir y proteger la salud de mi comunidad ”
** Agradecemos a Don Sawyer por haber sugerido y compartido varios de los procedimientos descritos en éste artículo.