Capítulo 6
Co-Inyetores: ¿ Mito o Realidad ?


Los líquidos de pre y co-inyección han sido motivo de grandes polémicas por los pasados 50 años. Los embalsamadores se resistían al uso de un líquido adicional al arterial o cavidades diciendo que para embalsamar un cadáver lo único necesario era un buen arterial de alto “index” y nada más. Alegaban que eran meras falacias y un medio más para que los fabricantes de productos para embalsamar hicieran más dinero. Bueno, hasta cierto punto tenían razón porque en aquellos tiempos los co-inyetores eran de mala calidad y la quimoterapia no estaba en todo su apogeo . Estas eran 2 razones suficientes como para no utilizar co-inyectores en las inyecciones arteriales.

Con el correr de los años la situación ha cambiado totalmente y el uso de co-inyectores ha venido a formar parte primordial en el embalsamamiento moderno. Todos esos químicos accesorios presentan un exelente medio para contrarestar los efectos adversos de la quimoterapia que en años recientes ha ido aumentando considerablemente ya que es el tratamiento por exelencia utilizado por los médicos en general. Tambien podemos afirmar que las nuevas fórmulas desarrolladas recientemente por parte de algunos fabricantes de líquidos para embalsamar son mucho más avanzadas y eficientes que las que aparecieron 50 años atrás. La única manera real que tenemos a nuestro alcance para combatir los efectos de la quimoterapia es el utilizar líquidos de co-inyección en todos y cada uno de los casos. Recuerden; la quimoterapia no es solamente aquella que se aplica en los casos de cáncer. Quimoterapia es todo aquél tratamiento en donde se utiliza cualquier tipo de medicamento para cualquier tipo de enfermedad. Es lógico pensar entonces que ningún caso ha estado limpio por completo de algún tratamiento quimoterapeutico.

Vamos a echar un vistazo a la composición básica de un co-inyector comercial:



Pre-Co Inyector Simple


ComponentePropósito

Citrato de Sodio Neutraliza los iones de calcio
Salicilato de Sodio    Aroma, amortiguador, desinfectante
Nitrato de Sodio Agente preservativo
Glicerina      Humectante
Agente Amortiguador       Relajante celular
Tintes, perfumesApariencia y fragancia
Agua, Alcohol, etc ... Solventes



Efectos de la quimoterapia:

Para entender a cabalidad lo que hacen los co-inyectores y de como estos contrarestan los efectos de la quimoterapia debemos conocer primero cuales son estos efectos.

Mientras la droga (medicamento) está presente en el hígado, ya sea por corto o largo tiempo, las mísmas son transformadas por las enzímas de éste maravilloso órgano. Los compuestos producidos por estos cambios pueden ser poco dañinos como tambien pueden crear cambios en el hígado mísmo. Esos cambios adversos son manifestados en el cuerpo mediante un color amarillento  llamado ictericia. Esta condición no es nueva para ningún embalsamador y por consiguiente debemos estar preparados para afrontarla correctamente. En virtud de que se ha investigado extensamente los compuestos de la bílis, se puede asegurar que una sola botella de líquido arterial carece de los componentes  necesarios para corregir la adversidad causada por los pigmentos amarillosos que libera la bílis. Es posible preservar un cuerpo sin eliminar, o al menos opacar, el color amarillo de los tejidos que tanto desagrada a los familiares del finado pero debemos recordar que preservar y desinfectar el cadáver  es la prioridad de un buen embalsamador  y aquellos que no quieren arriesgar su reputación dejando el color amarillo utilizan químicos accesorios para ayudar a blanquear la ictericia y añaden un buen tinte para corregir la descoloración. Naturalmente con una sola botella de arterial esto no se puede lograr y es por eso que existen co-inyectores que ayudan a contrarestar  esas condiciones.

El problema más agudo que causa la quimoterapia es cuando ésta daña los riñones del paciente. Para el embalsamador estos casos representan un problema serio ya que la función excretora de los riñones fue afectada y los desperdicios nitrogenosos han sido acumulados en todo el cuerpo. Uno de estos desperdicios es la amonia. Cuando los tejidos del cuerpo son saturados con desperdicios amoniácos y úricos se tornan esponjosos. Existe una cruel realidad que todo embalsamador conoce: no existe mejor medio para neutralizar el formaldehído que la amonia. Es muy fácil predecir que si el embalsamador utiliza una sola botella de arterial en estos casos los problemas no se harán de esperar. Todo el formaldehído que contiene esa botella será inactivado mucho antes de comenzar a ejercer su función bioquímica. Como resultado tendrán lugar cambios dramáticos al ser inactivada la acción preservativa del arterial dando paso a que comience la descomposición mucho antes de que el embalsamador se percate.

La primera regla para preservar estos casos es aumentar considerablemente la cantidad de arterial. NO utilice formalina cruda en ningún momento. Debe añadir un buen acondicionador vascular y corrector de agua. Aunque ciertas condiciones no exhiben señas fisiológicas sabemos que aunque no se vean desde afuera a nivel celular los daños son evidentes. Ciertas drogas se acumulan celularmente obstaculizando a su vez la membrana celular que permite la entrada del preservativo a los tejidos. Es necesario penetrar en la célula para inactivar las enzímas proteolíticas (descomponedoras) y la solución arterial tiene que entrar en la célula para llevar a cabo su función desinfectante y preservativa. Es aquí donde los co-inyectores juegan un papel importante; si la membrana celular está tapada con drogas inpenetrables, el mero hecho de añadir más arterial a la solución no hará ningún efecto porque esa barrera química no dejará que el preservativo penetre en la célula aún si utilizaramos fuertes concentraciones de líquido y altas presiones durante la inyección. Este fenómeno sucede a diario y es por eso que aún cuando estos casos queden “duros” durante el embalsamamiento, horas después comienzan a descomponerse ante el asombro del embalsamador.

El único remedio científico que puede disolver la barrera química causada por los agentes quimoterapéuticos es el uso de un buen líquido co-inyector durante la inyección arterial. Si a esto se le añade un buen corrector de agua, les aseguro que la quimoterapia no será problema alguno para el embalsamador. Estos co-inyectores son capaces de disolver estas barreras y ayudan al arterial a penetrar con mayor facilidad y rapidez en los tejidos.

Pre y Co- Inyección:

Hoy en día las pre-inyecciones son raras y existen dos buenas razones para ello: primeramente los co-inyectores modernos son mucho más sofisticados que antes y su acción anticoagulante es llevada a cabo durante la inyección regular. En segundo lugar utilizar una pre-inyección en ciertos casos puede contribuir a añadir más agua a los tejidos y aumentar la dilución secundaria. No obstante hemos practicado pre-inyecciones en muchos casos y el secreto estriba en como hacerla, por ejemplo: evite hacerla al estilo de antes con 4 oz. de arterial en un galón de agua y 2 cucharadas de sal. A esto se le llamaba “lavado capilar” y como era de esperarse, no era muy efectiva. Personalmente si veo la necesidad de practicar una pre-inyección utilizo una botella de anticoagulante, una de corrector de agua y completo hasta ½ galón con agua tibia. En algunos casos añado 4 oz. de un arterial de uso especial para aprovechar su fuerza blanqueadora. Inyectamos la solución lentamente a no menos de 40 lbs. de presión con el sistema venoso cerrado. Al concluir la mísma la dejo trabajando en el sistema circulatorio por espacio de 15 minutos antes de comenzar con la inyección regular.

En casos contagiosos podemos añadir 8 oz. de desinfectante  para acelerar la fuerza germicida del arterial. Si decido no pre-inyectar, entonces procedo con 24 oz. de arterial, 16 de co-inyector y 8 de corrector de agua completando hasta 2 gals. de solución. A veces un poco más. No añado las 24 oz. del arterial desde el principio. Inyecto el primer galón de solución con 16 oz. de arterial y añado las otras 8 cuando la máquina comience el segundo galón. Si es necesario hacer una tercera inyección, aumento esas oz. restantes a 10 en unión a los otros co-inyectores. Si necesito obtener un alto grado de deshidratación (casos de hidropesía), añado 16 oz. de un arterial fuerte en un galón de agua sin co-inyectores.

Existen varios embalsamadores que todavía en este tiempo aseguran que los co-inyectores no hacen falta. No me cabe la menor duda de que estos compañeros no embalsaman correctamente un caso difícil y que son de aquellos que de inmediáto le dicen al funerario que el caso estaba malo y que no lo garantizan. Lo peor del asunto es que muchos de ellos ni siquiera saben como utilizar un co-inyector. Si supieran que por no utilizar un buen co-inyector es que a veces pasan doble trabajo tratando de que un caso drene efectivamente y se encuentran con casos que debido a la gran cantidad de quimoterapia recibida en vida, los tejidos no fijan con la intensidad deseada. Tomemos por ejemplo el caso del Water Conditioner de Pierce. El mísmo se describe como un simple corrector de agua pero realmente hace mucho más de lo que indica su nombre. Este co-inyector crea la primera barrera protectora contra la inactivación del formaldehído y en los casos amarillos retarda la oxidación de la bilirubina. Esta fórmula en específico contiene también anti-cloro. Personalmente me interesa mucho más lo que el corrector de agua hace con los líquidos del cuerpo y con los agentes tóxicos de la quimoterapia que lo que hace con el agua mísma. Si tomamos en consideración que el 80% del cuerpo humano es agua, entonces, podemos asegurar que al utilizar Water Conditioner en todas las inyecciones arteriales los resultados serán superiores.

Los llamados anti-coagulantes son, posiblemente, los co-inyectores de mayor importancia. Este tipo de co-inyector ha sido desarrollado a tal extremo que es raro ver a un embalsamador “de verdad” inyectando sin el mísmo. Un co-inyector del calibre del Calsec de ESCO hace mucho más que simplemente disolver la sangre. Al permeabilizar la membrana celular permite que los tejidos reciban más agente preservativo y facilita la difusión del tinte arterial. Cuando usted utiliza este producto es como si “engrasara” el interior del sistema circulatorio. Les aseguro que si tuvieran la oportunidad de ver como reacciona este químico con los coágulos de sangre bajo un microscopio, tal y como yo lo ví, jamás volverán a embalsamar sin él.


CALSEC de la compañía ESCO es posiblemente uno de los co-inyectores más
avanzados y completos en la química mortuoria moderna.

Otro co-inyector de gran importancia es el humectante. Tan pronto fallece la persona el fenómeno de la sinéresis comienza a actuar en los tejidos del cuerpo. Las células pierden su humectancia natural y se deshidratan. Enfermedades tales como el SIDA, cáncer, tuberculosis etc ... aceleran esa condición. Los casos que se guardan en nevera por varios días tambien exhiben mucha deshidratación. Un buen humectante restaura la humectancia natural de los tejidos y estimula el drenaje y la difución del agente preservativo en casos de deshidratación extrema. Algunos se utilizan en el último galón de solución mientras otros funcionan mejor a lo largo de toda la inyección arterial.

Podríamos seguir discutiendo los beneficios de los co-inyectores pero para ello deben referirse a los artículos que describen los estos productos en detalle.


Ejemplos de Co-Inyectores:


Champion pH-A Solution    corrector de agua
Champion Cell Conditioneranticoagulante
Champion Humitone    humectante
Dodge Metaflow           anticoagulante
ESCO Calsec       anticoagulante y mucho más!
ESCO Sofner        anticoagulante
Hydrol B-4              acondicionador vascular
Hydrol Tiss U Tone       humectante
Pierce One Point          anticoagulante
Pierce Water Conditioner   corrector de agua